GUÍA PARA LA SELECCIÓN DE ADAPTACIONES DE BAJA VISIÓN

Las personas con baja visión, a diferencia de las personas totalmente ciegas que constituyen una población más homogénea, tienen problemas visuales muy distintos entre ellas, dependiendo de la calidad visual que todavía mantienen. Pueden variar enormemente aspectos tales como la agudeza visual, el campo, la nitidez de la imagen, la percepción de colores, la luminosidad tolerada, etc., por lo que puede decirse con poca exageración que no hay dos casos iguales y que cada persona requiere su propia selección de adaptaciones para sacar el máximo provecho posible al resto visual del que todavía disfruta.

Ilustración 01
Vista global del centro de baja visión de la Fundación de Ciegos Manuel Caragol
   Debido a este hecho, sólo es posible llegar a la mejor combinación de adaptaciones adecuadas para un determinado individuo a través de un largo proceso de prueba y error realizado personalmente con la ayuda de un terapeuta (o terapista en la terminología latinoamericana) que conozca en profundidad todas las posibilidades disponibles. Al proceso de selección debe seguir un proceso de aprendizaje de las adaptaciones elegidas, guiado igualmente por el terapeuta visual, para alcanzar el nivel óptimo posible. Incluso cuando este nivel parece conseguido, es recomendable mantener una atención constante a la evolución de las ayudas terapéuticas y una observación permanente de la evolución del resto visual, pues cambios en estas dos situaciones obligan a realizar un nuevo proceso de adecuación entre las necesidades y las posibilidades que existen.
   Por lo tanto, este documento sólo pretende servir de introducción al tema de la selección de adaptaciones informáticas para baja visión, ya que no puede sustituir al estudio personalizado de cada caso particular. No obstante, este documento puede ser de gran utilidad, dado que la falta de servicios de terapia visual es casi absoluta en muchos países de habla hispana, siendo los propios pacientes los que tienen que realizar trabajosamente y a un coste que puede ser muy elevado la búsqueda de las soluciones que tanto necesitan. A ellos se dedica con la mejor buena voluntad este trabajo, a pesar de sus muchas limitaciones, con la esperanza de que les sea útil.

ÍNDICE DEL PRESENTE DOCUMENTO

0.- DATOS PRELIMINARES

0.1.- NIVELES DE EMPLEO DE ADAPTACIONES

   Para facilitar la descripción de las adaptaciones existentes se han agrupado en tres niveles, correspondientes a su vez a tres niveles de necesidades, que pretenden cubrir todo el abanico de la baja visión, desde los casos de discapacidad más soportable a los casos más graves, cercanos a la ceguera total. Aunque esta clasificación es algo artificial, puede ser útil, pues muchos lectores se sentirán incluidos en uno de estos tres niveles de forma clara y esta identificación les ayudará a seleccionar las adaptaciones que necesitan. Para esta selección debe tenerse en cuenta que las personas de un determinado nivel pueden necesitar tanto las adaptaciones descritas para dicho nivel como las de los niveles anteriores, que les pueden ser también de utilidad. Así, una persona que por su visión muy reducida se incluya en el tercer nivel puede encontrar también que las adaptaciones descritas para los niveles uno y dos le son una ayuda importante.
   Los tres niveles se definen por las características de las adaptaciones usables, ya que intentarlas definir por los problemas visuales constituye un reto que no sabemos solucionar.

NIVEL 1

   Este nivel se limita al uso de hardware (o sea maquinaria, equipo físico) adecuado, especialmente pantallas de tamaño grande, y de facilidades que ya están incluidas en el propio sistema operativo que todos los usuarios necesitan para trabajar con un ordenador. Los productos de este nivel no se consideran, necesariamente, propios de personas con baja visión, y muchos usuarios que no tienen discapacidad visual pueden preferir igualmente su empleo, por las características del trabajo que hacen o simplemente por conseguir una mayor comodidad en el empleo de ordenadores.

NIVEL 2

   Este nivel incluye programas complementarios, es decir software de ayuda, a los que puede acudirse cuando las facilidades del nivel anterior se demuestran insuficientes para realizar una tarea, o incluso cuando se desea poder realizarla con menor esfuerzo y mayor comodidad. Son programas sencillos, de bajo coste o gratuitos, que no tienen por qué estar destinados únicamente a personas con baja visión, ya que pueden ofrecerse como una ayuda de productividad para cualquier tipo de usuarios.
   Dos tipos de programas se sitúan en este nivel. El primer tipo está formado por los programas que amplían la imagen visible en la pantalla del ordenador, a los que se suele llamar "magnificadores". El segundo tipo está compuesto por programas que proporcionan salida con voz sintética, normalmente a través de la tarjeta de sonido, habitual componente multimedia de todos los ordenadores actuales. Se suelen denominar "conversores de texto a voz" y también programas TTS, que son las siglas de la frase en inglés "Text To Speech".

NIVEL 3

   Este último nivel incluye los productos específicos para baja visión comercializados por empresas especializadas en productos para discapacitados; se suelen denominar "adaptaciones profesionales". Su precio es bastante superior al de los programas del nivel anterior, pero las empresas que los venden dan servicios de soporte técnico y se dedican a ir mejorando continuamente sus productos para adecuarlos a los cambios del mercado informático y a las necesidades crecientes de sus usuarios, con los que intentan mantenerse en contacto permanente por su deseo de que sean una clientela fiel y duradera.
   Algunos de estos productos realizan funciones específicas, destacando la navegación por Internet y el reconocimiento óptico de caracteres a partir de documentos en papel. Otros tienen la ambición de poder ser usados para realizar cualquier trabajo con el ordenador, ya que intentan proporcionar al usuario toda la información contenida en la pantalla. Los más sencillos de este grupo sólo magnifican la pantalla, pero los más completos combinan la magnificación con la salida por voz sintética. Al menos uno de ellos contiene todas las funciones propias de una adaptación para ciegos totales, incluida la salida en Braille, por lo que es la adaptación a usar por una persona con resto visual, pero que tiene el peligro de perder toda su visión debido a su problema oftalmológico.

0.2.- OBSERVACIÓN SOBRE LOS SISTEMAS OPERATIVOS

   A continuación se describen las adaptaciones más populares de cada uno de estos niveles, seleccionando las consideradas como más adecuadas para el usuario promedio de cada nivel. Al estar seleccionadas por su mayor uso y utilidad, el texto que sigue contiene, inevitablemente, una mayoría de referencias ligadas a los sistemas operativos de la familia Windows. Sin negar que otros sistemas, como por ejemplo el MacOS de Apple o el Linux o incluso el casi olvidado OS/2 de IBM, tienen también facilidades para baja visión, sus opciones son mucho menos variadas y a menudo no hay posibilidades de elección. Como esta guía quiere ser muy concreta empezaremos desde cero, recomendando incluso un sistema operativo como base de partida. El sistema recomendado es el Windows 98 SE (segunda edición), por ser el que ha demostrado estar más maduro para nuestras necesidades. Los sistemas Windows propios del mercado doméstico anteriores están ya obsoletos y los posteriores, como el Windows Millennium (ME) o el Windows XP, no ofrecen ventajas (caso del ME que es un retroceso en varios aspectos) o están todavía poco maduros para tener una amplia disposición de adaptaciones bien probadas. El caso de los sistemas Windows orientados a empresas, el denominado mercado profesional de Windows que incluye al NT, el 2000 y que ahora también tiene su versión de XP, debe ser considerado como de gran futuro para nuestras investigaciones, pero no ofrece todavía tantas facilidades como la del citado Windows 98 SE, aunque procuraremos no olvidarnos de tomarlos en consideración a lo largo de estas páginas cuando seamos capaces de decir algo sobre ellos.

1.- NIVEL 1: ADAPTACIONES DE HARDWARE Y DEL SISTEMA OPERATIVO

   La adecuación más importante de este nivel es el uso de monitores dotados de pantalla de gran tamaño o con mejoras de visibilidad. Otra solución complementaria es el uso de varios monitores y de aparatos de televisión, lo cual proporciona igualmente una mayor superficie para visualizar información. También se incluyen aquí otras soluciones de menor importancia, como el uso de un ratón táctil y de auriculares inalámbricos. Se termina con una sección dedicada a la integración de CCTV's (Circuitos Cerrados de TeleVisión, llamados también lupas-televisión) con el equipo informático.

1.1.- USO DE MONITORES DE GRAN TAMAÑO

   Los monitores más empleados actualmente usan la tecnología CRT (tubo de rayos catódicos) que es la misma usada por los aparatos de televisión, aunque las señales de onda usadas por televisores y ordenadores emplean métodos muy diferentes para codificar las imágenes que visualizan. El tamaño de la pantalla se mide por las pulgadas de la diagonal del área rectangular visible, siendo lo más habitual usar pantallas de 14 ó 15 pulgadas. La relación entre la anchura y la altura del rectángulo de visualización es de 4 a 3 siempre, pero el número de puntos de color, llamados píxeles, que se visualiza puede ser seleccionado por el usuario entre una lista de opciones que depende del modelo de monitor. Esta cantidad de píxeles es llamada resolución de la imagen y se expresa como el producto de los píxeles que caben en una línea horizontal por los que contiene una línea vertical. Así, por ejemplo, la resolución más baja que se usa ahora es de 640×480 píxeles, la resolución que uso para escribir este texto es de 1152×864, y puedo ver en el cuadro de propiedades de pantalla que mi monitor puede trabajar como máximo a 1600×1200 píxeles.
   El problema es que una gran mayoría de los documentos que se visualizan, por ejemplo las páginas Web, están diseñados para ser vistos correctamente con resoluciones altas y que las personas con baja visión ven muy mal, por ser demasiado pequeños, los textos y las imágenes en las pantallas del tamaño habitual. Si se obliga al monitor a trabajar con resoluciones bajas y letras de tipo grande hay documentos, por ejemplo los que agrupan textos en varias columnas, que se leen muy mal y que desbordan los límites de la pantalla obligando al usuario a realizar continuos desplazamientos verticales o incluso horizontales, los peores de todos, para poder acceder a la información. Otra consecuencia negativa del uso de resoluciones bajas es que los componentes situados en la parte superior de una ventana, como las barras de título, de menús, de herramientas, etc., ocupan una gran parte de la pantalla y, como resultado de esto, el área principal que contiene los datos de la aplicación queda muy reducida, aumentando también la necesidad de desplazamientos para ver todos los datos a los que se necesita acceder.

Ilustración 02
Monitor CRT de 19 pulgadas, funcionando como extensión
Ilustración 03
Monitor TFT de 17 pulgadas, funcionando como principal
   La solución más simple e inmediata a este problema es el uso de monitores de mayor tamaño, debiendo tenerse muy en cuenta que el precio del monitor depende de dicho tamaño y que el aumento de precio crece de forma muy escalonada, teniendo los monitores con más de 20 pulgadas precios inaccesibles para las fortunas normales. Gracias a la tendencia decreciente de los precios de estos productos, son ya bastante accesibles los monitores de 17 y 19 pulgadas, pero los de mayor tamaño nos pueden obligar a buscar soluciones alternativas. Sin olvidar las que se describirán en los niveles 2 y 3, nos limitaremos en este apartado a las soluciones de hardware, consistentes en el uso de dos monitores y de aparatos de televisión para sustituir o complementar al monitor de ordenador. Otra alternativa, que es más cara pero que tiene ventajas importantes, es el empleo de monitores con tecnología TFT (Thin Film Technology, o sea, tecnología de película delgada), la más habitual ahora en ordenadores portátiles, que merece también ser comentada.

1.2.- USO DE DOS MONITORES

Ilustración 04
Vista frontal de dos monitores encendidos
   El uso de dos monitores aumenta considerablemente la superficie de pantalla disponible y está soportado por varios sistemas operativos, como es el caso de los sistemas de la familia Windows con excepción del Windows 95 y el casi olvidado Windows 3.1. Además del hecho de que dos monitores del tamaño habitual son más baratos que uno sólo de gran tamaño, es frecuente que el añadir un segundo monitor se pueda hacer simplemente comprando el dispositivo de conexión, que se comenta más adelante, y aprovechando un monitor viejo que de otra manera no se sabría qué hacer con él. Por ejemplo, cuando ya comprendemos que nuestro viejo monitor es demasiado pequeño para nuestra calidad visual y lo cambiamos por otro mayor, podemos seguir usándolo como extensión del nuevo monitor principal.
   Hay dos maneras de conectar los dos monitores: puede usarse una tarjeta de vídeo capaz de manejar los dos monitores o pueden usarse dos tarjetas de vídeo colocadas en la placa base del ordenador. Las tarjetas de vídeo para dos monitores más conocidas son las de la empresa canadiense Matrox, cuyos modelos G-400 y G-450 proporcionan dos salidas, permitiendo conectar los dos monitores o un monitor y un aparato de televisión; esta última posibilidad será ampliada más adelante. Es muy interesante resaltar que las tarjetas gráficas de Matrox, de las que existen varios modelos diferentes, aportan numerosas funciones adicionales que pueden ser empleadas con ventaja por las personas con baja visión y que se van a ir comentando a lo largo de esta guía. La más evidente de estas funciones es la magnificación del contenido de la pantalla proporcionado por el programa controlador de la tarjeta (o sea, el denominado "driver" del dispositivo) que permite ampliar la imagen de la pantalla dos o cuatro veces con sólo apretar una tecla. Esta función, llamada pixelTOUCH, está tan cercana al hardware que no afecta nada a las demás aplicaciones, proporcionando una calidad difícil de conseguir con ningún otro software de magnificación, llegando a ampliar sin problemas incluso las imágenes de televisión y vídeo (analógico o digital), no ampliables por otros métodos. Su desventaja es que se limita a una ampliación de cuatro veces como máximo y que la imagen ampliada sólo se desplaza siguiendo al puntero del ratón, sin seguir también al cursor del teclado, pero una gran cantidad de usuarios encontrarán que con esta función no necesitan ningún otro programa de magnificación.
   Si se usan dos tarjetas de vídeo con salida VGA en la misma placa base, una de ellas ocupará la posición normal en la ranura AGP y la segunda deberá pincharse en una ranura PCI o ISA, debiendo indicarse que no es fácil encontrar actualmente en el mercado tarjetas de vídeo de estas características. Una de ellas es la Matrox G-450 PCI que, como ya se ha indicado, soporta dos monitores en una ranura PCI. Por lo tanto combinando los dos métodos de conectar los monitores podemos configurar equipos de hasta cuatro monitores, posibilidad que hemos tenido ocasión de probar y, tal como demostraba la teoría, funciona correctamente. Instalar estas tarjetas multifuncionales de Matrox no es tarea sencilla, siendo esta dificultad su mayor inconveniente, por lo que aquí sólo explicaremos las funciones que se han podido comprobar y seguiremos limitándonos al uso de dos monitores VGA.
Ilustración 05
Combinación con dos monitores, uno con un e-mail abierto y otro con la lista de mensajes
   Sea cual sea la manera de conectar los dos monitores, el sistema operativo Windows tomará uno como principal y permitirá definir al otro como una extensión del primero. El puntero del ratón pasará sin dificultad de una pantalla a la otra y se podrán colocar iconos del escritorio en cualquiera de ellas, así como ventanas de aplicación.
   Hay diversas maneras de aprovechar la mayor superficie de pantalla disponible, que es especialmente útil cuando se tienen abiertas varias aplicaciones o aplicaciones multiventana. Por ejemplo, es cómodo tener la lista de mensajes de correo recibidos en una pantalla e irlos visualizando en la otra, pudiendo seleccionar en la lista el que quieres leer, viendo en todo momento los mensajes todavía pendientes. Una buena combinación es tener una pantalla con alta resolución y la otra con resolución mínima, o sea de 640×480. Muchos usuarios podrán llegar a leer el contenido de las ventanas que arrastren al monitor de baja resolución cuando lo tengan configurado con opciones de alto contraste y fuentes de buen tamaño. Dentro de los apartados de los niveles 2 y 3 se comentarán más las posibilidades y limitaciones del uso de dos monitores.

1.3.- USO DE APARATOS DE TELEVISIÓN CONECTADOS AL ORDENADOR

Ilustración 06
Televisor de 29 pulgadas, funcionando como monitor clónico
   Otra forma de aumentar el área de visualización es la conexión de un aparato de televisión al ordenador. La mejor ventaja del televisor es el bajo precio de las pantallas de gran tamaño; por ejemplo, es posible encontrar una televisión de 29 pulgadas al mismo precio que un monitor de ordenador de sólo 19. Además, en la mayoría de hogares ya tenemos uno o más televisores de buen tamaño y el hecho de conectarlos al ordenador no impide que se puedan seguir usando para ver la televisión. Su mayor defecto es la baja calidad de la imagen que proporcionan por causa del gran tamaño del píxel de un televisor. El tamaño del punto de color en un monitor de ordenador suele ser de 0,26 ó 0,28 milímetros, cuando el píxel de un televisor tiene típicamente 0,85 milímetros. Esto hace que la imagen en el televisor de elementos de pequeño tamaño, como una letra o un icono, se vea borrosa y sólo se vean bien elementos grandes, o sea ampliaciones de los elementos habituales en una pantalla de ordenador. Debido a esto, aunque es posible que el televisor sea la única pantalla usada en un ordenador, la mayoría de usuarios con baja visión preferirán el monitor al televisor, aunque éste tenga una pantalla mucho más grande. Como ya se ha escrito al inicio de este texto, esta apreciación puede no ser universal, pues depende de las características de visión de una persona y hay casos en que el tamaño mayor de la imagen, aunque sea de muy baja calidad, es lo que aprecia el usuario. No obstante, en la mayoría de casos el aparato de televisión hará funciones complementarias a las del monitor o monitores convencionales y se usará siempre con imágenes magnificadas. La forma habitual de usarlo será duplicando la imagen del monitor principal pero a tamaño magnificado, lo cual debe permitir una forma ágil de trasladar la imagen en el televisor para que se visualice la parte de imagen del monitor principal que queremos ver ampliada.
   Existen dos formas diferentes de conectar aparatos de televisión al ordenador: el empleo de una tarjeta gráfica de vídeo con salida de televisión y el uso de convertidores de la señal VGA, propia del ordenador, a señal de televisión y vídeo. Como las dos formas tienen ventajas e inconvenientes y pueden ser usadas al mismo tiempo se describen con más profundidad a continuación.
   Existen ahora muchos modelos de tarjetas gráficas que proporcionan salida de televisión, pero la mayoría no permiten magnificar la imagen, por lo que no serán adecuadas. Una excepción son las tarjetas Matrox G-400 y G-450, ya citadas, que pueden servir para conectar dos monitores o un monitor y un televisor. Combinando las facilidades del sistema operativo con las del software proporcionado con la tarjeta es posible usar el televisor para duplicar la imagen del monitor principal, magnificándola al mismo tiempo, o bien como extensión del mismo, tal como se hace con un segundo monitor. Para la mayoría de usuarios la mejor alternativa es usar una Matrox y duplicar ampliada la imagen del monitor principal en el televisor. La parte de imagen que se ve en el televisor cambia automáticamente siguiendo al puntero del ratón, aunque en algunas ocasiones, por fortuna poco habituales, tarda algo en realizar el desplazamiento automático.
Ilustración 07
Dispositivo AverVision DL con los focos encendidos
Ilustración 08
Televisor con documento capturado por un dispositivo AverVision
   En relación con los dispositivos conversores de VGA a señal de televisión, los más conocidos son los de la empresa de Taiwán llamada AverMedia. Como estos dispositivos son sólo hardware, el ordenador no se entera siquiera de que la imagen que visualiza es capturada por el dispositivo y enviada a cualquier otro aparato que tenga entrada de televisión. El dispositivo convertidor de señal, además de la salida de señal de televisión, reenvía la salida VGA, de forma que puede conectarse al monitor del ordenador que mantiene así todas sus funciones de visualización. El uso más corriente de la señal de televisión emitida por el dispositivo es el de ser enviada a un proyector de luz, el cual envía la imagen luminosa de la pantalla del ordenador a una pantalla o pared de gran tamaño para que puedan verla todas las personas asistentes a la proyección. La conexión a un televisor o incluso a un retroproyector, que es el aparato que permite mayores pantallas en lugar de un proyector, se justifica por las funciones auxiliares de magnificación (zoom) que pueden hacer estos aparatos. AverMedia fabrica varios modelos de conversores de señal, entre ellos la familia AverKey, de los cuales los más económicos no tienen funciones de zoom por lo que no se recomiendan, y el modelo AverVision DL. Este modelo incluye una cámara de vídeo que puede capturar imágenes de objetos o documentos externos que, de esta forma, pueden ser también proyectados o visualizados en el televisor. La integración del CCTV con el ordenador merece más comentarios, a los que se dedica otra sección de este nivel 1.
   Como ya se ha dicho, estos dos métodos para conectar televisores a un ordenador, o sea mediante una tarjeta gráfica como la Matrox o un convertidor de señal, no son equivalentes pues tienen precios y características bastante diferentes, por lo que se compara su empleo a continuación.
   La solución con una tarjeta Matrox permite manejar la imagen del televisor con gran agilidad, por ejemplo magnificando a cualquier tamaño y haciendo que el área de la pantalla principal que se visualiza en el televisor sea siempre la que está alrededor del puntero del ratón. Esta agilidad es debida a que es el software de la tarjeta, o sea su driver (programa de control del dispositivo), el que manipula la imagen, tanto del monitor como del aparato de televisión. Su precio es, además, inferior al de un buen convertidor de señal que tenga funciones de magnificación. Su desventaja es debida a que esta solución de hardware y software combinados es muy agresiva para otros componentes del sistema, tanto de hardware como de software.
   A veces puede ser largo y complejo conseguir una configuración de hardware estable, siendo lo más frecuente tener problemas de cuelgues al arrancar o cerrar el ordenador. Si no se desea correr el riesgo de pelearse con un equipo inestable, la solución es conectar el televisor a través de un convertidor de señal, que al ser completamente externo al ordenador no puede provocar inestabilidad, aunque sea perdiendo facilidad de uso.
   Otras veces es el software el que tiene problemas para manejar esta tarjeta, especialmente algunas de las adaptaciones profesionales que mencionaremos en el nivel 3. Por ejemplo, adelantamos que no hemos podido usar en un sistema Windows 98 SE el magnificador ZoomText Xtra, el más popular del mercado, con la tarjeta Matrox G-400. Aunque se nos indicó que con algunos cambios podía llegar a funcionar con la Matrox G-450, más moderna, el hecho de que ZoomText Xtra tampoco soporte el uso de dos monitores en el Windows 98 SE, nos ha obligado a buscar otros productos más resistentes a las configuraciones que aquí se proponen.
   La ventaja principal de los conversores de señal VGA a señal de televisión es que no afectan a la estabilidad ni al rendimiento del equipo, a pesar de su mayor coste y menor agilidad de uso. Recordemos que los modelos de convertidores que además incluyen una vídeo-cámara ofrecen las funciones adicionales de un circuito cerrado de televisión, aunque no lleguen a proporcionar todas las funciones de una lupa-televisión convencional.
   Obsérvese que estos métodos de conexión de varios monitores y aparatos de televisión se pueden usar al mismo tiempo. Aunque puede parecer exagerado un ordenador con dos monitores y dos televisores conectados, es perfectamente posible. De hecho, el ordenador del centro de baja visión de la Fundación de Ciegos Manuel Caragol usa dos monitores y un televisor; el monitor principal, configurado con alta resolución y por lo tanto con su contenido de difícil visión, es duplicado a mayor tamaño en el aparato de televisión y está extendido en el segundo monitor, que al trabajar con una resolución baja y tipos de letra de buen tamaño no necesita ser magnificado para que muchas personas con baja visión lo vean bien. La configuración emplea dos tarjetas gráficas y un convertidor de señal, el AverVision DL, con videocámara adicional.
   Incluso es posible usar las dos soluciones en el mismo equipo. Se pueden tener dos tarjetas gráficas, la Matrox para conectar el monitor principal y un aparato de televisión y una segunda tarjeta conectada al segundo monitor a través de un convertidor de señal, como el AverKey 300. Este convertidor de señal puede estar conectado a su vez a un segundo televisor para ampliar la imagen del segundo monitor, pero también puede estar conectado mediante otra de las entradas disponibles al primer y único televisor. Usando el mando a distancia típico de todos los televisores puede cambiarse con gran sencillez la imagen visualizada en dicho aparato desde el duplicado del monitor principal a la imagen duplicada del monitor de extensión. También los dispositivos AverMedia vienen con mando a distancia, por lo que manipular en el televisor la imagen capturada por el convertidor de señal se realiza igualmente apretando botones. Obsérvese que para configurar un equipo con estas facilidades es necesario elegir bien el aparato de televisión comprobando que tenga todas las entradas de señal necesarias para conectar todos los cables de salida que provienen del ordenador, además de los necesarios para las otras conexiones típicas, como son la antena de TV externa y el reproductor de vídeo VCR. El uso de una de las entradas SCART al televisor (euroconector) es necesario para conectar el convertidor de señal AverKey 300.

1.4.- EL PROBLEMA DE LA FALTA DE ESPACIO FÍSICO

   La descripción de la configuración del párrafo anterior nos resalta la existencia de un posible problema práctico para estas soluciones con múltiples pantallas: la falta de espacio físico suficiente para albergar a todo el equipo. Es un problema real que se comprende mejor cuando se piensa en todos los cables que se necesitan para montar dicha configuración. La gran cantidad de componentes puede crear de por sí problemas para realizar labores de limpieza sin desconectar alguno de los muchos cables que se necesita mantener bien colocados para que el equipo arranque sin sorpresas. Dos propuestas para paliar algo este problema son las pantallas con tecnología TFT, ya mencionadas, y los dispositivos inalámbricos.
   El ahorro del espacio físico ocupado no es la única ventaja de las pantallas TFT. Las pantallas son más planas que las de tecnología CRT proporcionando una imagen de gran nitidez. Por ello se afirma que una pantalla TFT de 17 pulgadas es tan buena como una CRT de 19. El problema es el precio, pues a pesar de que están ahora más asequibles siguen siendo bastante caras.
   El uso de teclados y ratones inalámbricos es bien conocido, pero es interesante resaltar que existen también auriculares inalámbricos. Muchas personas con discapacidad visual se ven obligadas a usar auriculares debido a que necesitan emplear salida por voz sintética para usar el ordenador. Si esta salida de audio es oída por otras personas pueden sentirse molestadas en sus actividades y también el propio usuario prefiere mantener la intimidad de lo que hace en cada momento. El uso de auriculares es una buena solución, pero el cable que lo conecta a algún dispositivo de sonido es causa de molestias para usar el teclado y el ratón, por lo que la solución de auriculares inalámbricos es muy recomendable. El problema es que estos auriculares consumen muy rápidamente las pilas, a diferencia de teclados y ratones para los que duran mucho tiempo. Por esto es de agradecer la aparición de auriculares recargables, que usan al propio dispositivo emisor de la señal de onda sonora a la vez como soporte y como recargador de pilas.

1.5.- CONSEJOS ADICIONALES PARA FACILITAR LA INTERFAZ CON EL ORDENADOR

   Seguiremos los consejos sobre hardware con dos comentarios sobre el teclado y el ratón, que junto con los ya tratados monitores constituyen nuestra interfaz con el ordenador. El primer consejo sobre el teclado es la ampliación de los caracteres que identifican las distintas teclas mediante pegatinas que representen dichos caracteres en gran tamaño y con alto contraste, negro sobre blanco o incluso blanco sobre negro para aquellos que vean mejor las imágenes en negativo que en positivo. Aunque es aconsejable teclear al tacto, también es verdad que si se tiene resto visual siempre es más cómodo poder ver bien el teclado que no tener que usar sólo el tacto. Aunque estas láminas con un juego de pegatinas se venden en el mercado, es interesante saber que la empresa Telefónica Investigación y Desarrollo, filial de la principal operadora de comunicaciones de España, las envía gratuitamente por correo si se les solicita por teléfono este servicio.
   En referencia al dispositivo señalador, normalmente del tipo ratón, del que existen numerosas variantes, el consejo es usar un modelo táctil, o sea, un ratón que vibra en la mano cuando el puntero pasa por encima de los elementos visualizados en la pantalla. De esta forma, una persona con baja visión localiza más fácilmente dónde está colocado el puntero y puede situarlo con más exactitud encima del elemento sobre el que desea pinchar. Por ejemplo, el empleo de un ratón táctil ayuda a encontrar el botón deseado entre los tres pequeños botones que típicamente se sitúan en el extremo superior derecho de una ventana para permitir realizar las funciones de minimizar, restaurar o maximizar y cerrar dicha ventana. En el centro de baja visión de la Fundación de Ciegos Manuel Caragol se usa el ratón táctil y sonoro iFeel de la empresa Logitech, que es un ratón óptico de cuatro botones, uno de ellos en forma de rueda para facilitar los desplazamientos, conectado a puerto USB y que tiene un precio muy asequible. Es de lamentar que no sea inalámbrico y debe destacarse que los ratones USB no son reconocidos por el sistema Windows en algunas circunstancias, por ejemplo cuando trabaja en modo a prueba de fallos, por lo que es aconsejable mantener un segundo ratón conectado a puerto PS/2 o puerto serie.

1.6.- FACILIDADES DE ACCESIBILIDAD DEL SISTEMA OPERATIVO

Ilustración 09
Monitor de ordenador con la imagen en alto contraste y ampliada
   Para completar este apartado sobre las facilidades más comunes, es interesante recordar que todo el hardware de un ordenador es manejado por medio del sistema operativo y que modificando opciones disponibles en dicho sistema pueden conseguirse cambios muy importantes en el comportamiento de una configuración; estos cambios pueden ser vitales para un usuario con baja visión. Cuando se trabaja en un sistema de la familia Windows, la mayoría de opciones modificables están accesibles mediante los elementos del panel de control. Por ejemplo, cambiando la apariencia en el cuadro de diálogo sobre propiedades de la pantalla que se encuentra en el mencionado panel de control, pueden usarse algunas de las combinaciones de colores de fondo y letras denominadas de alto contraste, gracias a las cuales un usuario que no distinga matices en los colores puede llegar a leer las pantallas que con la combinación estándar son totalmente inaccesibles para él. La descripción de estas posibilidades está realizada en un artículo propio destinado al tema con el título de "Recomendaciones para Usuarios con Baja Visión", cuyo estudio se aconseja a todos los lectores del presente documento.

1.7.- INTEGRACIÓN DE UN DISPOSITIVO CCTV AL EQUIPO INFORMÁTICO

Ilustración 10
CCTV con la imagen en positivo
Ilustración 11
CCTV con la imagen en negativo
   Esta sección complementa, tal como se anunció anteriormente, la información sobre la integración de un Circuito Cerrado de TeleVisión con un equipo informático aprovechando los dispositivos capaces de convertir la señal VGA de salida de un ordenador en una señal de vídeo.
   El uso de un convertidor con videocámara, como el citado AverVision DL, proporciona funciones parecidas a las de un CCTV, denominado también lupa-televisión, a un precio muy inferior a los aparatos específicos para realizar estas funciones. No obstante, aunque la adición de la cámara al convertidor de señal sale a un precio muy atrayente, no debe considerarse como una alternativa real a una lupa-televisión por su evidente menor comodidad de empleo y funcionalidad, destacando que para ampliar una zona de un documento se tiene que hacer aproximando la cámara, colocada en el extremo de un flexo, a dicho documento. Para mejorar esta solución hemos de encontrar videocámaras que ofrezcan más facilidades para manipular la imagen visualizada.
Ilustración 12
Radio-lupa vista desde arriba (colocada sobre una hoja)
Ilustración 13
Televisor con documento capturado por la radio-lupa
   Es muy interesante encontrar una solución alternativa a la lupa-televisión por su alto precio y el mucho espacio que ocupa en la mesa; es decir, encontrar un aparato de precio más reducido que se pueda conectar a alguna de las pantallas que ya tenemos, o sea al televisor o al ordenador, sin tener que colocar más pantallas en casa. La solución más simple es una pequeña cámara portátil conectable a cualquier televisor, como la radio-lupa fabricada por la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE). Tiene la ventaja de ser barata, pero es bastante rudimentaria y muy poco flexible para controlar el aumento que conviene para un determinado documento. Es útil para leer textos cortos con letra pequeña, pero cansa mucho su uso prolongado por la mala calidad de la imagen y la ya indicada falta de capacidad para cambiar su tamaño. Existen otros dispositivos portátiles de mayor calidad, como la vídeo-lupa de la empresa alemana Eshenbach, pero su precio es también más elevado.
   Otra alternativa es conectar la videocámara al ordenador. Existen lupas-televisión que se conectan a la pantalla del ordenador; la ONCE vende uno de los modelos de este tipo que fabrica la empresa sueca MagniLink, llamado Colibrí, pero no resuelve ni el problema del precio ni el del espacio pues ocupa la misma superficie que si tuviese su propia pantalla. Aunque no se ha podido comprobar si la calidad de la imagen que visualiza en el monitor de ordenador justifica su elevado precio, parece difícil que sea preferible a la AverVision 100 que se comenta a continuación.
Ilustración 14
Dispositivo AverVision 100 con la luz encendida
   El AverVision 100 es otro modelo de la empresa AverMedia y tiene un aspecto muy parecido al ya descrito AverVision DL, siendo menor su precio y con funciones algo diferentes. Permite ver la imagen capturada por la cámara, montada igualmente en un flexo, tanto por el televisor como por el monitor de ordenador. Obsérvese que no permite ver en el televisor la imagen de la pantalla del ordenador, sino que lo que permite es ver por la pantalla del ordenador la imagen capturada por la cámara. Por lo tanto, puede decirse que si el AverVision DL convierte la señal VGA a señal de televisión, el AverVision 100 convierte la señal de la videocámara a señal de ordenador (VGA). Es de destacar que la imagen se ve mejor en el televisor que en la pantalla de ordenador, por lo que se recomienda el primero si se tienen los dos disponibles. Otra ventaja sobre el AverVision DL es que hace zoom con la imagen capturada por la cámara, mientras que este último sólo amplía la imagen del ordenador. El AverVision 100 incluye también un mando a distancia que permite hacer el zoom y desplazar la imagen por la pantalla con botones sin desplazar el documento que es lo que se hace con una lupa-televisión convencional. También tiene botones para invertir la imagen y cambiar los colores de positivo a negativo. Es de suponer que los habituados a la lupa-televisión convencional seguirán encontrándola más cómoda de usar que el conjunto integrado de ordenador y CCTV aquí descrito, pero lo importante es que la solución aquí propuesta resulta a un precio que es la tercera parte del de un CCTV convencional sin diferencias funcionales destacables. También reduce de forma importante las necesidades de espacio físico requerido.
   A estas dos maneras de integrar una lupa-televisión con el ordenador, o sea compartiendo el monitor o compartiendo un aparato de televisión, se debe añadir la posibilidad de emular a la lupa-televisión usando un programa de ordenador. Al ser la emulación una solución por software se ha incluido en el nivel 2 y se describe en el siguiente apartado.

2.- NIVEL 2: PEQUEÑAS AYUDAS TÉCNICAS DE SOFTWARE

   Es posible que a pesar de todas las facilidades descritas en el nivel anterior, una persona con baja visión tenga serias dificultades para poder emplear un ordenador. En este segundo nivel se encuentran los usuarios que aunque pueden emplear un equipo configurado como se ha descrito anteriormente, no lo pueden hacer durante períodos prolongados de tiempo debido al gran cansancio que les produce tener que leer la información visualizada. Estas personas pueden ver aliviado su problema si usan algunas herramientas sencillas para facilitar el acceso a la información. Este nivel 2 está destinado a describir las posibilidades existentes de estas pequeñas ayudas técnicas, gratuitas o de bajo precio, que complementan a una configuración de hardware adecuada, aunque sólo pretenden ser una ayuda a la productividad del usuario, no necesariamente discapacitado visual. En la mayoría de casos no se van a usar de forma constante durante todo el tiempo que el usuario trabaja en el equipo, sino que se acudirá a ellas para hacer más fácil una determinada tarea como, por ejemplo, analizar un gráfico ampliando su tamaño o leer un texto largo con voz sintética. Gracias a la sencillez de la ayuda, el usuario no necesita dedicar un tiempo importante al aprendizaje de la herramienta, aunque para sacarles provecho a largo plazo deberá acostumbrarse a sus características, como puede ser el hecho de habituarse a entender bien una voz sintética que al principio puede ser algo difícil de comprender. Incluso un usuario con problemas graves que le obliguen a necesitar las adaptaciones profesionales del tercer nivel puede servirse de forma complementaria de estas ayudas de nivel 2, especialmente si ha llegado a habituarse a ellas antes de necesitar las adaptaciones de mayor ambición. Por ejemplo, puede resultar que aquella voz sintética que al principio no se entendía bien, sea ahora la preferida cuando llega el momento de leer un texto largo, incluso cuando se dispone ya de otras adaptaciones que pueden hacerlo igualmente.
   Tanto en este nivel como en el siguiente van a darse los nombres comerciales que identifican a los productos aconsejados, pero no serán descritas en detalle sus características. Para tener más información, incluidas las direcciones Web para descargar o adquirir los productos deben consultarse las fichas técnicas de adaptaciones para baja visión del documento adjunto en esta sección, así como las fichas técnicas de adaptaciones para ciegos totales del documento que forma parte de la sección sobre voz y Braille.
   En este nivel van a considerarse tres tipos de ayudas. Las dos ayudas más usuales son los magnificadores de partes de la pantalla y los convertidores de texto a voz (programas TTS). Como el uso de voz sintética es un cambio cualitativo y representa una nueva forma de acceder a la información, se dedica una sección a comentar sus ventajas y también sus limitaciones. El tercer tipo de ayuda es el ya mencionado emulador de lupa-televisión, que se describirá al final del apartado.

2.1.- PROGRAMAS MAGNIFICADORES

Ilustración 15
Monitor TFT con la imagen ampliada cuatro veces
   Existen muchos magnificadores sencillos, la mayoría gratuitos. Uno de ellos, bastante aceptable, desarrollado por Microsoft y que forma parte del propio sistema operativo Windows. Sólo suelen incluir un tipo de magnificación, siendo la lupa o la ventana los dos tipos más frecuentes. Muchos de ellos no requieren ni siquiera realizar un proceso de instalación, bastando con colocar el programa ejecutable en el disco del sistema y crear un icono de acceso directo en el escritorio o una entrada en el submenú de programas del menú de inicio para facilitar el arranque de la herramienta.
Ilustración 16
Monitor TFT con la imagen magnificada por el ampliador de Microsoft
   Entre los numerosos magnificadores del tipo lupa, probablemente el más aconsejable es el producto Dragnifier. Al igual que la mayoría de estas ayudas su acción consiste en convertir el puntero del ratón en una lupa virtual que magnifica el trozo de imagen de la pantalla que existe alrededor del puntero. La acción continúa hasta que el usuario aprieta un botón del ratón, momento en que desaparece la lupa y vuelve a verse el puntero. Las ventajas del Dragnifier sobre otros productos semejantes son varias, destacando que puede arrancarse pulsando una combinación de teclas rápidas y que permite usar varios tipos y tamaños de lupa, siendo la forma rectangular la que tiene mejor legibilidad.
   El segundo tipo de magnificador habitual es el que abre una ventana de tamaño variable en la que se pueden ver las imágenes magnificadas. Todas estas ayudas tienen un gran defecto y es que no magnifican el área de pantalla situada precisamente debajo de la ventana donde se ve la imagen magnificada. Este defecto las hace poco servibles si se usan con un solo monitor. En efecto, si se quiere poder ver bien la pantalla tiene que usarse una ventana de magnificación pequeña en la que apenas se ve nada, especialmente si se trabaja con ampliaciones grandes superiores a cuatro veces. Para poder ver mejor la imagen magnificada se tiene que hacer más grande la ventana de magnificación, pero entonces la zona que puede ser ampliada se recorta mucho y el usuario tiene que ir trasladando constantemente la posición de la ventana de magnificación para poder revisar el contenido de la pantalla. Por suerte, estas herramientas funcionan también con dos monitores y el defecto no se nota si se coloca la ventana de magnificación en el segundo monitor y se usa para magnificar el contenido del monitor principal. Al hacer esto, toda la imagen que queremos magnificar está disponible en el primer monitor y podemos hacer tan grande como una pantalla completa a la ventana de magnificación en el segundo. Permitir esta cómoda forma de ampliación justifica definitivamente el uso de dos monitores, ya que proporcionan una solución muy efectiva a los problemas de la baja visión a un precio muy asequible, inferior al coste de la mayoría de adaptaciones profesionales del tercer nivel.
   El propio ampliador de Microsoft incluido en los sistemas Windows de forma nativa, puede ser usado con dos monitores tal como se ha descrito en el párrafo anterior. Este magnificador se arranca desde el menú de inicio siguiendo el camino de opciones de menú que se indica: programas -> accesorios -> accesibilidad -> ampliador. Cuando arranca, la ventana de magnificación se coloca a todo lo largo de la parte superior del primer monitor, donde es de poca utilidad por motivos semejantes a los antes descritos, pero puede ser arrastrada con el puntero del ratón y soltada en el segundo monitor, donde se le puede dar la forma deseada usando igualmente el puntero. A partir de este momento, cada vez que se arranque se situará ya automáticamente en la posición que ocupó la última vez que se usó. Un cuadro de diálogo que se abre también al arrancar permite fijar parámetros de empleo tales como el nivel de ampliación y la facilidad para invertir colores.
Ilustración 17
Monitor CRT con la imagen ampliada por el magnificador Fatbits
   No obstante, el magnificador de este tipo más aconsejable es el producto Fatbits, ya que trata toda la superficie de pantalla, incluida la del segundo monitor, como área ampliable, a diferencia de los restantes de su categoría que amplían sólo el monitor principal. Gracias a esto permite todo tipo de combinaciones y, por ejemplo, puede usarse tanto para magnificar el primer monitor en la pantalla del segundo como hacerlo al revés, es decir, magnificar al segundo en la zona de pantalla del primero. Esta flexibilidad no la tienen ni siquiera las adaptaciones profesionales, mucho más sofisticadas, del tercer nivel. La pena de Fatbits es que tiene un comportamiento algo anómalo bajo Windows ME, con el cual no es capaz de ocultar al puntero del ratón, de forma que cuando trabaja con niveles de ampliación muy altos el puntero llega a tapar gran parte de la imagen magnificada. Una vez más se comprueban los malos hábitos de Windows ME, que hacen más aconsejable el uso de Windows 98 para personas con discapacidad visual. Fatbits magnifica entre 4 y 20 veces, por lo que es uno de los productos que maneja mayores niveles de ampliación. El problema puede ser el contrario, es decir, puede haber algún usuario que prefiera una magnificación baja, por ejemplo de dos veces. Para estos usuarios, además del ya descrito ampliador de Microsoft, existe el magnificador Zoomer, cuya gran ventaja es su enorme sencillez y que sólo magnifica dos o cuatro veces. Como los cuatro magnificadores nombrados son gratuitos y de instalación inmediata y sin problemas, es factible tenerlos todos instalados en el mismo sistema y usar en los momentos en que necesitemos ampliar algo el que mejor resuelva la necesidad sentida, sea la lupa (Dragnifier) o cualquiera de las ventanas de magnificación.

2.2.- OBSERVACIONES SOBRE EL USO DE LA VOZ

   Lo primero a destacar es que no existen soluciones únicas, universales y que el problema no es tan simple como se pretende a menudo cuando se propone a una persona con baja visión que pase ya directamente a usar de forma única una adaptación profesional basada principalmente en la voz y que ya no permite la magnificación. Esta situación se presenta cuando una persona con baja visión declara que la magnificación ya no es suficiente para ella por cansarle mucho el esfuerzo visual que necesita hacer para leer la pantalla con independencia del tamaño de las imágenes y textos que se visualizan. En este caso se le propone a menudo pasar a usar un lector de pantalla, generalmente el JAWS for Windows de la empresa americana Freedom Scientific, que es el más usado por las personas ciegas totales. Este paso representa un cambio absoluto, puesto que el JAWS no sólo no tiene funciones de magnificación sino que no permite ninguna personalización de la apariencia de la pantalla, ya que da por supuesto que el usuario es ciego total. El cambio propuesto obliga al usuario a aprender desde cero una nueva forma de trabajar, basada únicamente en el empleo de la voz, dado que no es habitual que este tipo de usuario con baja visión pueda usar las facilidades de salida en Braille del JAWS. La aparente comodidad de la voz no puede ocultar que el aprendizaje de una adaptación como el JAWS no es trivial en absoluto. También representa un gasto muy importante ya que salta directamente al nivel 3 de adaptaciones profesionales, todas ellas de coste elevado.
   Presentar las dos soluciones, magnificación y voz, como alternativas es un grave error, pues lo que se debe recomendar siempre es el uso combinado de estas dos ayudas ya que sólo usándolas de forma combinada se puede sacar el máximo provecho del resto visual que se tenga. Si de alguna de estas ayudas se puede prescindir es siempre de la voz, pues aunque es la más cómoda es la que no puede solucionar en todos los casos los problemas de accesibilidad. La voz es como la silla de ruedas para un discapacitado físico; es mucho más cómoda que las muletas, pero cuando aparece el escalón se acaba la comodidad y también se presenta la incapacidad de acceder al lugar deseado. Cuando la información es inaccesible para la voz, la única solución inmediata es la magnificación. Un gráfico sin texto alternativo en una aplicación o en una página Web es como el escalón para la silla de ruedas. La magnificación es como las muletas, mucho menos cómoda de usar, pero con ella puedes acceder donde la voz no alcanza.
   Por ello y basándose en la experiencia de muchos usuarios, la recomendación que aquí se da es no abandonar nunca el empleo de la vista por poca que se tenga. Se debe forzar su uso para ir ganando habilidad en el empleo de los magnificadores y sin renunciar a ellos hasta que no se esté ciego total. No usar la vista, si queda algo de visión, es como renunciar a un montón de información útil e interesante por simple comodidad. Aunque una persona se vea forzada a usar grandes aumentos, superiores a diez o incluso más, debe continuar peleando con las imágenes y los colores, porque si sabe aprovechar su resto visual llegará donde la voz nunca llega.
   Por esto se han descrito en el apartado anterior todas las posibilidades disponibles usando componentes de hardware y del propio sistema operativo. Cuando este nivel del hardware y software más básicos ya no es suficiente, se puede todavía acudir a las pequeñas ayudas de magnificación y voz, gratuitas o de bajo coste, propias del nivel segundo aquí tratado.
   El uso de la voz puede iniciarse con la facilidad básica de leer en voz los textos que se seleccionan y copian en el portapapeles del sistema. Es posible usar durante bastantes años este nivel sin tenerse que gastar una fortuna en las adaptaciones profesionales. Además estos productos, aunque tienen ventajas evidentes, también introducen gran inestabilidad en los equipos que las usan. El número de cuelgues y pantallas azules que causan estas adaptaciones es, por sí solo, una razón importante para posponer su uso hasta que no sean suficientes las pequeñas herramientas que aquí se consideran el segundo nivel para las personas con baja visión. Las fichas técnicas proporcionadas en otro capítulo de este centro Web son una guía excelente para conocer estas herramientas de ayuda, de las que se hace unas recomendaciones a continuación.

2.3.- CONVERTIDORES DE TEXTO A VOZ (PROGRAMAS TTS)

   El otro tipo de pequeñas ayudas técnicas, el de los programas convertidores de texto a voz, requieren un mayor esfuerzo del usuario para sacarles provecho, además de no ser gratuitas en su mayoría. No obstante, estas herramientas son muy recomendables porque representan un punto de inflexión importante para un discapacitado visual en el empleo de adaptaciones, ya que le inician en el uso de la voz sintética o sintetizada, que le abre todo un mundo de nuevas posibilidades. Estas ayudas sonoras le pueden permitir seguir usando ordenadores aunque su vista se siga degradando. La salida de voz es la solución más empleada por los ciegos totales y la experiencia en ella ha permitido el desarrollo de herramientas muy sofisticadas que pueden requerir un período largo de aprendizaje. Este aprendizaje puede ya adelantarse con bastantes herramientas que están todavía orientadas a personas con resto visual o incluso diseñadas como ayudas de productividad de empleo general. La sustitución del sentido de la vista, que ya no nos funciona debidamente, por el sentido del oído, aunque sea todavía de forma simplemente auxiliar, nos permite aprender a usar de manera combinada dos sentidos que eran antes más independientes. Nuestro cerebro tiene ahora que aprender a relacionar de forma más compacta imágenes y sonidos, asignando nuevo significado a estos últimos, que pasan a comunicarnos hechos que antes conocíamos casi exclusivamente a través de la vista. Hemos de desarrollar nuevos reflejos condicionados asociados a la palabra hablada; por ejemplo, hemos de aprender a pulsar una combinación de teclas de forma refleja, automática, cuando queramos "oír" lo que contiene un documento cuando antes usábamos la vista para leerlo.
   Es frecuente encontrar personas con baja visión que manifiestan que no les gusta la voz sintetizada, que no les suena como humana, insistiendo en usar únicamente formas de magnificación con el ordenador. Aunque no estén en un proceso de pérdida progresiva de la visión, estos usuarios deben entender que habituarse a una voz sintetizada es realmente sencillo, sólo es necesario oírla con frecuencia. Por el contrario, el empleo de magnificación, cuando no se puede limitar al uso de pantallas de mayor tamaño y obliga a ver las imágenes por trozos incompletos que nuestro cerebro debe relacionar para poder componer la imagen total, es mucho más difícil de realizar. El resultado de no querer ayudarse de la voz es tener que dedicar mucho más tiempo a realizar las actividades que nos interesan. Lo óptimo es buscar la combinación de ayudas técnicas que sea lo más eficiente posible para lo que hacemos habitualmente. Si nos hemos visto forzados a entrar en el nivel 2 que aquí estudiamos, es señal segura de que el uso de la voz puede representar ahorros importantes de tiempo en la realización de las actividades habituales. Una forma sencilla de empezar a acostumbrarse a la voz sintetizada son las aplicaciones denominadas TTS (Text-To-Speech o sea texto a voz) que se describen a continuación.
   Para explicar mejor como funcionan los programas TTS vamos a dividirlos en dos partes, que muchas veces constituyen piezas independientes entre sí que se tienen que comprar e instalar por separado. Estos dos componentes son el motor de voz y el programa de aplicación propiamente dicho, o sea el que captura el texto a sonorizar y lo envía al motor de voz. Aunque hay programas TTS que se componen de una sola pieza que lo hace todo, manipular textos y verbalizarlos con voz sintetizada, la mayoría usan a los motores de voz que pueda tener ya instalados el usuario para hablar, gracias a lo cual pueden ser mucho más flexibles con los idiomas y voces que usan. Empezaremos estudiando los motores de voz para tratar luego de los programas TTS en sentido estricto.
   "Motor de voz" es simplemente una forma coloquial de llamar a un sintetizador de voz, o sea a un dispositivo de hardware o de software (programa) que recibe trozos de texto por un puerto de entrada y emite sonidos fonéticos que suenan lo más parecido que se puede conseguir a los sonidos que emitiría una persona humana que leyese el texto en voz alta. Los primeros sintetizadores de voz eran componentes de hardware, de aspecto parecido al de un altavoz, que se conectaban al ordenador a través de un puerto serie, es decir, de forma parecida a como se conecta un módem externo. Hoy en día es muy poco frecuente el uso de estos motores de hardware pues, a pesar de tener algunas ventajas importantes, han sido sustituidos por motores de voz por software, mucho más económicos, que usan la tarjeta de sonido, habitual en todos los ordenadores modernos, para emitir los sonidos sintetizados. Debe tenerse en cuenta que los sonidos emitidos de esta forma se componen de trozos de voz extraídos del habla de una persona real, por lo que son voces sintetizadas antes que voces sintéticas. Estos sonidos se extraen a partir de frases leídas por el locutor, que naturalmente las lee en un idioma determinado. Por esto las voces sintetizadas quedan definidas por el idioma de partida y las características vocales del locutor; por ejemplo, voz castellana de varón adulto o voz inglesa de niña con acento americano. Dadas las características de una voz no es factible usarla para situaciones no previstas; por ejemplo, si se envía un texto castellano a una voz en inglés el resultado será normalmente ininteligible. Entre idiomas más cercanos pueden conseguirse mejores resultados; por ejemplo, si se emplea una voz castellana para verbalizar un texto en catalán, sonará mal pero posiblemente será comprensible.
   Por lo tanto, un motor de voz se identifica por los idiomas y voces que contiene. Pueden encontrarse en el mercado motores con distintas combinaciones de idiomas y voces. Por ejemplo, el motor ViaVoice Outloud de IBM contiene ocho idiomas, entre ellos el castellano, con ocho voces por idioma, masculinas, femeninas e infantiles. Otro motor conocido es Orpheus de la empresa inglesa Dolphin Computer Access, que tiene diez idiomas en su versión estándar, cada uno con nueve voces masculinas, pero pudiendo incorporar multitud de otros idiomas, unos sesenta según la propaganda, mediante pago adicional.
   Otro aspecto importante de un motor de voz es la interfaz que usa para la entrada y salida de información. Los programas de aplicación, por ejemplo un programa TTS, que quieren usar un motor de voz deben conocer cómo pasarle datos y cómo recibir información del motor; por ejemplo, deben poder enviarle un texto a verbalizar, pero pueden también tenerle que preguntar qué idiomas y locutores están a disposición del programa de aplicación. Es interesante resaltar que estas interfaces de programación han sido estandarizadas y gracias a ello es posible a veces usar una aplicación con cualquiera de los motores de voz que presentan una interfaz estándar. Las dos interfaces estándar más empleadas son las denominadas SSIL y SAPI. SSIL (Standard Speech Interface Language) es el más antiguo; fue el más habitual con los sintetizadores por hardware, pero ahora ya ha perdido su popularidad. SAPI (Speech Aplication Programming Interface) es el estándar propuesto por Microsoft para motores por software y es el que en estos momentos es más usado por las aplicaciones que hacen hablar al ordenador.
   Es difícil aconsejar sobre los motores de voz para personas con baja visión, pues es un tema muy ligado a los idiomas que quieren leerse y los gustos personales de cada usuario. Posiblemente el mejor consejo es instalarse algún motor de voz gratuito, siempre que podamos tener confianza en que no nos va a desestabilizar nuestro sistema, y no adquirir ninguno que no sea necesario para alguna aplicación que nos interese. No es aconsejable instalar motores en demostración, porque cuando expira su tiempo de vigencia no siempre se dejan borrar sin dejar huella y suelen crear problemas con aplicaciones que los encuentran y fallan cuando intentan usarlos. Después de estas advertencias pasamos a revisar algunos de los motores más conocidos.
   El único sintetizador por hardware que todavía puede ser adquirido a un precio soportable es el Ciber 232P, conocido familiarmente como Ciberveu por ser el nombre de la empresa, ya desaparecida, que lo diseñó. Se vende en las tiendas de la Organización Nacional de Ciegos de España (ONCE). Aunque puede usarse con la interfaz SSIL, lo cual permite que pueda ser usado por muchas adaptaciones profesionales, dado su relativamente alto coste y su antigüedad no se recomienda, excepto en el caso de querer usar una aplicación antigua de la ONCE que lo requiera. Se proporciona siempre con el idioma castellano y dos voces, masculina y femenina, que son sintéticas todavía en lugar de sintetizadas, pero muy bien conseguidas. La ONCE vende un programa que permite cambiar el idioma y tener un sintetizador en catalán, pero no es nada aconsejable el cambio dados los pobres resultados de las voces catalanas.
   Sobre motores de voz por software, lo más recomendable es limitarse a los que ya puedan venir acompañando a una aplicación que incluya alguno de estos motores. Si el motor sólo está disponible para la aplicación que lo instala, no causará normalmente problemas, pero si instala su implementación de la interfaz SAPI, puede ser una fuente de problemas para otras aplicaciones. Por ejemplo, el motor Orpheus de Dolphin, ya citado, funciona estupendamente con las aplicaciones de esta empresa y no es encontrado por aplicaciones ajenas, por lo que no introduce inestabilidad en el sistema de sonido. En cambio, el motor ViaVoice Outloud de IBM, que se instala con aplicaciones de IBM y de otros fabricantes para los que funciona con aparente normalidad, instala también una interfaz SAPI muy agresiva que puede provocar que otros productos de voz que buscan usar todos los motores SAPI instalados no puedan ni siquiera arrancar.
   Los motores de voz gratuitos más usados son los de la propia Microsoft, en inglés, y los de la empresa belga Lernout & Hauspie, con múltiples idiomas. El motor de Microsoft, por su robustez, puede ser usado para probar si funciona una aplicación que soporta la interfaz SAPI. La voz inglesa de Mary se ha hecho popular y es fácil de entender aunque los europeos le reprochan su acento americano. Son aceptables también las dos voces castellanas, Julio y Carmen, del motor TTS 3000 de Lernout & Hauspie, aunque el sintetizador más conocido de esta empresa es el motor TruVoice.
   Otros sintetizadores conocidos son los motores de la familia Digalo de la empresa francesa Elan Informatique. Cada uno de ellos incluye dos voces, masculina y femenina, de un solo idioma, por lo que se pueden comprar por Internet, a un precio asequible, sólo los idiomas que interesan. El motor en castellano contiene la voz de Rafael, que es una de las más fáciles de entender que existen. Hay más empresas que venden motores de voz pero muchos de ellos, como los de ATT, están orientados al mercado empresarial, especialmente para aplicaciones de telefonía, por lo que requieren muchos recursos informáticos y son de precio más alto. Como ya se indicó, la recomendación es conseguir algún motor gratuito de los citados anteriormente para poder probar aplicaciones que usan voz con interfaz SAPI y sólo adquirir nuevos motores si son requeridos o muy aconsejables con las aplicaciones que nos interesan.
   En lo referente a aplicaciones con voz, que no sean de nivel profesional (propias del siguiente apartado) hay muchas en el mercado, pero la gran mayoría sólo soportan voces inglesas y no son fácilmente accesibles por una persona con discapacidad visual. Por ejemplo, hay muchas que usan una tecnología de Microsoft denominada agent que combina la voz con imágenes de personajes animados, por lo que son muy gráficas y poco accesibles. Las aquí recomendadas tienen todas la interfaz del programa en inglés aunque sean capaces de hablar en castellano y pueden ser usadas por personas con baja visión. Por lo tanto, el usuario tiene que familiarizarse por lo menos con los textos en inglés que aparecen en los menús y cuadros de diálogo de la aplicación.
   El programa TTS aconsejado más sencillo es el producto Digit, que se instala de forma gratuita durante el proceso de instalación de cualquiera de los motores de la familia Digalo antes citada. Al instalar un motor Digalo, aparece un icono de acceso directo en el escritorio con el nombre Digit. Al arrancar este programa se abre una pequeña botonera que simula los mandos de un aparato de radio o de música, es decir con botones para reproducir o parar la emisión de sonido; también hay un botón que abre un menú de contexto para seleccionar opciones que fijan los parámetros de reproducción del sonido, como por ejemplo el idioma y la voz a usar. El texto que se reproduce con esta aplicación es el contenido en el portapapeles, por lo que basta copiar un texto en dicho portapapeles usando las facilidades para esta función que vienen con el sistema operativo para poder oír el texto deseado. Es aconsejable trasladar la botonera de Digit al segundo monitor, si se tiene operativo, ya que así no molesta a ninguna ventana de los programas que se están usando en el primero. Habitualmente, Digit se usará con algún procesador de textos que se mantendrá abierto a pantalla completa en el primer monitor, donde el texto se manejará con tipos de letra de gran tamaño. Por esto, mover la botonera de Digit al segundo monitor, donde se verá mejor si se ha seguido nuestro consejo anterior de usar baja resolución en dicho monitor, impide que moleste para ver el texto en el que se trabaja y facilita poder seleccionarlo para enviarlo al portapapeles. Digit está preparado para iniciar la lectura si se aprietan dos veces o una vez de forma prolongada las teclas Ctrl+"C" que son usadas para copiar texto al portapapeles, por lo que oír dicho texto, en un par de segundos, no precisa siquiera tocar la botonera.
   Debe tenerse en cuenta que Digit sólo opera con los motores de Digalo, lo que nos obliga a adquirir uno de ellos para cada idioma que queremos leer con ayuda de voz. Por lo tanto, aunque Digit sea gratuito, puede ser más económico comprar otro convertidor a voz de bajo precio pero que sea capaz de leer con otros motores, especialmente con los gratuitos antes citados. Obsérvese que esta característica de Digit tiene su lado positivo, pues al usar motores de comportamiento bien conocido se evita los problemas de falta de estabilidad en que caen las aplicaciones que intentan usar cualquiera de los motores instalados con una interfaz estándar.
   El siguiente programa TTS aconsejado, parecido a Digit pero mucho más completo y a un precio muy asequible, es el producto TextAloud MP3, de la empresa NextUp.com, del tipo denominado en inglés "shareware", al que también pertenece Digalo. Como ocurre con la gran mayoría de los programas de este tipo, se puede bajar un programa de demostración de Internet, que se mantiene operativo durante un tiempo, en este caso 30 días. Transcurrido el plazo fijado, el programa deja de funcionar hasta que se introduce una clave secreta que lo convierta en un programa permanente. La clave se obtiene comprándola en la página Web del fabricante mediante tarjeta de crédito y se recibe por correo electrónico.
   TextAloud MP3 adopta una solución intermedia entre la de Digit, que sólo usa los motores Digalo, y las aplicaciones que intentan usar cualquier motor con interfaz SAPI. En efecto, lo que hace es buscar si localiza motores disponibles de una lista interna de motores con los que ha sido bien probado y sólo con ellos trabaja. En esta lista están los motores gratuitos de Microsoft y de Lernout & Hauspie, además de los de pago de Digalo. A medida que los prueba va añadiendo voces a su lista de motores amistosos, con lo cual amplía su mercado potencial. Su comportamiento es parecido al de Digit, es decir, que puede ser usado mediante una botonera con la que lee automáticamente todo lo que encuentra en el portapapeles, pero tiene otras funciones adicionales de gran interés. Además de la botonera usa una ventana de aplicación donde se pueden cargar y manipular ficheros en texto plano además de los recibidos del portapapeles, pudiendo manipular varios textos simultáneamente. Pero la función más interesante es la de poder crear ficheros de sonido a partir de los textos que puede leer con voz. En efecto, el usuario puede pedir que en vez de verbalizarlo directamente, TextAloud cree un fichero de audio a partir del texto deseado usando alguna de las voces que reconoce. Puede grabar ficheros de audio en el formato de onda convencional y también, lo más interesante, en el formato comprimido MP3, usado típicamente para grabar música muy compacta y con buena calidad. Es posible grabar desde la botonera, que puede situarse también en el segundo monitor, y mientras se hace la grabación el usuario puede seguir trabajando con el monitor principal. Una gran ventaja de estos ficheros es la posibilidad de copiarlos en un CD-ROM o descargarlos directamente en un reproductor portátil MP3, por lo que pueden oírse sin necesidad del ordenador.
   El siguiente programa TTS aconsejado es todavía shareware, aunque su precio es ya más elevado, pero tiene características propias casi de un programa de nivel profesional, de los que se tratan en el próximo apartado. Es el producto Document Reader, de la empresa canadiense Biolink Computer, que ya está diseñado para personas ciegas o con baja visión, como lo demuestra el hecho de que el programa de instalación nos verbaliza todos los pasos del proceso usando salida de audio en idioma inglés. Intenta poder emplear todos los motores de voz con interfaz SAPI que tenga instalados el usuario lo cual, como ya se indicó, puede producir inestabilidad o incluso impedir que arranque el propio programa de aplicación. La única solución para resolver este grave problema es el uso de sistemas diferenciados para las ayudas incompatibles entre sí, siendo la manera más sencilla de tener varios sistemas el uso de varias particiones en un mismo ordenador. Para manejar particiones de sistemas diferentes se recomienda usar un programa gestor de arranque, como el Boot Magic de la empresa PowerQuest, que nos permite seleccionar la partición que queremos usar como disco del sistema. Cada partición actúa como un disco diferente y permite cargar el sistema operativo que contiene el conjunto de ayudas que nos interesa emplear en aquel momento. En un apartado posterior de esta guía se da más información sobre las ventajas de usar varios sistemas operativos en el mismo ordenador.
   El Biolink Document Reader es un verdadero sistema de lectura de textos digitales, pues es capaz de almacenar en su interior una biblioteca de documentos provenientes de ficheros de los formatos de texto y audio más populares. El cuadro de diálogo principal con el que se inicia el programa es una lista de los componentes de la biblioteca disponible, de la que se puede seleccionar el documento que desea escucharse o convertirse a fichero de sonido en formato MP3. El programa permite añadir con facilidad nuevos elementos a la biblioteca, tanto importados desde el portapapeles, tal como ya hacían los programas antes citados Digit y TextAloud MP3, como cargándolos desde ficheros en formatos de texto plano, de audio (MP3) o, incluso, en formatos con marcas de estilo y de estructura. Entre los formatos que es capaz de convertir al formato de su biblioteca interna se encuentran los ficheros de texto enriquecido (RTF), del procesador de textos Word de Microsoft (DOC), de ayuda (HLP), de páginas Web (HTML) y hasta del complejo formato portable de Adobe (PDF) que ya puede ser considerado un formato de libro electrónico. Como era de esperar no es capaz de convertir a texto plano ficheros que están cifrados para proteger su contenido, incluyendo correos electrónicos para los que no existe manera de accederlos si la aplicación original que los visualiza no admite las operaciones de copiar y pegar.
   A partir del cuadro inicial de Biolink Document Reader el usuario puede acceder a las funciones del programa tanto usando botones como mediante teclas rápidas. El uso de teclas rápidas, el más aconsejable para personas con baja visión, es común a todos los otros cuadros de diálogo o ventanas que se abren al emplear las funciones del producto, lo que proporciona una fácil accesibilidad a todas sus posibilidades. Además de las funciones de reproducir y grabar textos en voz mediante el acceso a una botonera y de visualizarlos en una ventana si se desea leerlos con la vista al mismo tiempo que se oyen, funciones que ya nos daba el TextAloud MP3 aunque sin facilidades de avance y retroceso de las que ahora sí que disponemos, este lector nos facilita otras dos funciones de utilidad. La primera es un pequeño editor de textos simples que gracias al soporte de voz que proporciona puede ser preferible al NotePad. La segunda es un navegador de Internet que se instala además como producto independiente del lector con el nombre de Biolink Internet Access Plus. Sin embargo, los usuarios con dificultades visuales importantes encontrarán seguramente que estas dos funciones son demasiado simples para resolver sus necesidades de edición de textos y navegación por Internet y necesitarán alguna de las adaptaciones profesionales que son descritas en el siguiente apartado.

2.4.- EMULACIÓN DE UNA LUPA-TELEVISIÓN

   En el nivel 1 habíamos visto las posibilidades disponibles para integrar un CCTV, o sea una lupa-televisión, con el equipo informático. Ya entonces se indicó la posibilidad de emular un aparato de este tipo usando programas de ordenador. Esta solución por software puede ser mucho más económica que cualquier solución hardware, ya que hay programas gratuitos o shareware que pueden usarse con este fin. La presente sección hace un breve análisis de estas posibilidades.
   La forma como estos programas pueden emular a una lupa-televisión es usando un escáner convencional para capturar imágenes en lugar de usar una videocámara. Existen muchos programas gratuitos o shareware capaces de manipular las imágenes digitalizadas por el escáner, aunque no siempre son fáciles de usar por una persona con baja visión. El programa Imaging, que está incluido en Windows de forma gratuita y que se encuentra en el submenú denominado "accesorios" dentro del menú de inicio, es muchas veces suficiente para digitalizar, visualizar de forma ampliada y manipular un documento.
   Aunque algunos usuarios pueden considerar que Imaging u otro programa de parecidas prestaciones es suficiente para sus necesidades, la mayoría desearán facilidades más específicas para una persona con baja visión. En este caso, nuestra recomendación es el producto Scan and View de la empresa americana Premier Programming Solutions. En ciertos aspectos puede considerarse ya una adaptación de nivel profesional, ya que puede comprarse en un CD-ROM y el fabricante proporciona soporte postventa, pero su bajo precio y sencillez de uso hacen que sea preferible mantenerla en el nivel de las pequeñas ayudas técnicas.
   El Scan and View puede usarse con cualquier escáner que tenga interfaz TWAIN, que es habitual en muchos dispositivos de fabricación reciente capaces de capturar imágenes, no necesariamente escáneres convencionales, ya que también proporcionan esta interfaz bastantes cámaras y videocámaras digitales. Se recomienda usar una resolución de 300 puntos por pulgada para obtener imágenes que puedan ser vistas bien incluso con ampliaciones elevadas. La manipulación de la imagen puede hacerse tanto con teclas rápidas como con ayuda del puntero del ratón. Puede comprarse por Internet, incluso por correo electrónico. Aunque el programa está en inglés, su uso es tan visual y evidente que este hecho no representa un problema importante.
   Naturalmente que esta solución tan sencilla tiene su lado negativo, que no es otro que la lentitud con la que se realiza la captura de imágenes con un escáner convencional. El uso de cámaras y videocámaras digitales con interfaz TWAIN puede ayudar a resolver este problema, pero todavía están pendientes las pruebas necesarias para comprobar sus posibilidades.

3.- NIVEL 3: ADAPTACIONES DE NIVEL PROFESIONAL

   Es probable que muchas personas con baja visión no tengan nunca que acudir a las adaptaciones de este nivel 3, pues usando el hardware adecuado y las sencillas ayudas técnicas descritas en los niveles anteriores vean cubiertas sus necesidades. No obstante, si las dificultades visuales son de naturaleza más seria y no encuentra suficiente apoyo con los productos ya vistos, todavía puede encontrar en el mercado de adaptaciones profesionales solución para sus necesidades. Este apartado da una visión general de los productos más recomendables.
   Es necesario advertir que aunque el uso de las adaptaciones profesionales no impide, en principio, seguir empleando las facilidades antes descritas, lo cierto es que en algunos casos pueden introducir exigencias que impidan seguir usando alguna de las herramientas anteriores. En efecto, estas adaptaciones son a menudo poco flexibles con las configuraciones de hardware y software con las que tienen que convivir y, o no funcionan o no dejan funcionar bien a otras soluciones que siguen siendo útiles. Es necesario evaluar con cuidado cada configuración pues no todo lo que parece factible lo es en la práctica. Sólo probándolo se puede saber la combinación de ayudas que puede emplearse al mismo tiempo. En esta guía se comentarán algunas sorpresas desagradables que se han podido comprobar, pero tiene que advertirse que no siempre se pueden combinar facilidades que sobre el papel parecen independientes. Sólo la experiencia práctica puede garantizar que una configuración funciona como era de esperar.

3.1.- TIPOS DE ADAPTACIONES Y CRITERIO DE SELECCIÓN DE LAS MISMAS

   Distinguiremos dos tipos de ayudas profesionales: aquellas que realizan una aplicación específica semejante a la realizada por otras aplicaciones, pero que tienen como objetivo permitir que dicha aplicación sea realizada por una persona con discapacidad visual y las que tienen como objetivo permitir que una persona con esta misma discapacidad use las mismas aplicaciones empleadas más habitualmente por todos los usuarios. Esta dualidad posible de adaptaciones disponibles se comprende mejor con un ejemplo. Supongamos que un usuario quiere escribir textos con el ordenador. Para hacer esto se usan las aplicaciones llamadas editores de textos, si sólo se quieren escribir textos muy sencillos, o bien los más potentes y flexibles procesadores de textos, necesarios cuando se desean prestaciones tipográficas más sofisticadas. Ejemplo de un editor de textos es el conocido NotePad, incluido en los sistemas de la familia Windows, y para el procesador de textos, aplicaciones que ya suelen requerir el pago de una licencia, un ejemplo puede ser el popular Microsoft Word. Una persona con discapacidad visual que le impida usar con suficiente eficiencia estos programas tiene dos alternativas: usar un editor o procesador de textos desarrollado específicamente para discapacitados visuales o usar los programas habituales, como NotePad o MS Word, con la ayuda de una adaptación denominada lector o, preferiblemente, revisor de pantalla que le proporciona acceso al contenido de la pantalla usando técnicas de magnificación, verbalización con voz sintética o conversión al alfabeto Braille. Así, si usa un procesador de textos especializado, el propio procesador es capaz de leer en voz sintética lo que se escribe sin necesitar ninguna otra ayuda técnica especial, ni siquiera uno de los sencillos programas TTS que vimos en el nivel anterior. La otra alternativa es usar un revisor de pantalla, como por ejemplo el ya citado ZoomText Xtra de la empresa americana Ai Squared, que le permite ampliar la imagen de toda o parte de la pantalla y manipular sus colores para facilitarle la visión de lo que escribe. Obsérvese que el revisor de pantalla, en este caso el ZoomText Xtra, permite no sólo usar el procesador de textos MS Word, sino cualquier otra aplicación, siempre que haya sido desarrollada con criterios de accesibilidad correctos, como puede ser una hoja de cálculo o una base de datos. En cambio el usuario que emplea un procesador de textos específico para discapacitados visuales necesita otra aplicación específica para realizar otra función, como por ejemplo acceder a bases de datos.
   Es frecuente que los usuarios de estas adaptaciones entren en discusiones sobre cuál de estos dos tipos es preferible. Una vez más esta guía adopta una posición ecléctica y no considera los dos tipos como alternativos sino como complementarios, ya que vamos a recomendar productos de los dos tipos para ser empleados en el mismo equipo por tener ambos ventajas e inconvenientes. El criterio de selección se da a continuación.
   El principal criterio de selección debe ser siempre los deseos y necesidades del usuario. Lo más frecuente es que el usuario desee realizar múltiples actividades aprovechando las posibilidades de las nuevas tecnologías. Además de escribir textos, quiere leer libros y otros documentos, usar correo electrónico, navegar por las páginas Web, controlar sus ingresos y gastos e incluso actividades más lúdicas como oír música y chatear. Para personas con ganas de llegar a hacer muchas cosas lo mejor es ir directamente al empleo de revisores de pantalla, a pesar de su elevado precio, su dificultad de aprendizaje y el peligro de hacer al sistema más inestable de lo que ya habitualmente es. La alternativa de ir buscando soluciones específicas para cada aplicación es claramente peor, pues no hay demasiados productos de este tipo y se termina pagando más dinero e introduciendo en el sistema más causas potenciales de inestabilidad. Por el contrario, si el usuario desea realizar una actividad específica, como por ejemplo usar correo electrónico, navegar por Internet o leer libros en papel, es preferible emplear una adaptación especializada, si es que existe una adecuada, por ser más fácil de aprender y usar, por introducir menos riesgos de inestabilidad en el sistema y por ser, en la mayoría de casos, más económica.
   El criterio descrito en el párrafo anterior debe ser aplicado con grandes dosis de sentido común y no ser considerado un dogma infalible. Aunque un usuario potencial puede decir que quiere hacer muchas cosas, puede expresarse así por ignorancia del esfuerzo que cuesta hacerlas por su falta de experiencia. Si nunca se han usado ordenadores y debido a la edad o a no estarse habituado al estudio de novedades es previsible que los comienzos sean lentos, es preferible empezar con alguna adaptación sencilla adecuada a la actividad que más se prefiera a intentar directamente utilizar un revisor de pantalla de uso general con una aplicación poco accesible. Poder leer libros y otros documentos en papel es el mejor ejemplo de una actividad que por sí sola puede mejorar la calidad de vida de una persona con discapacidad visual y justificar plenamente el esfuerzo, adquisición y aprendizaje de un equipo específico para esta actividad. Esta afirmación se demuestra por los numerosos aparatos que se comercializan formados por la integración en una sola caja de ordenador y escáner junto con el sintetizador de voz y los programas capaces de digitalizar, extraer textos y leer en voz alta el contenido de un documento. No debe minimizarse nunca el esfuerzo necesario para ir directamente al uso de revisores de pantalla. El usuario adecuado para este nuevo nivel es el que ha pasado y agotado las posibilidades de los niveles 1 y 2 anteriores y si una persona no puede ya empezar por estas ayudas más simples por falta de resto visual tiene que estar psicológicamente muy preparada para lanzarse a usar cualquier revisor de pantalla, sabiendo que va a ser un trabajo largo y duro, aunque las compensaciones por el esfuerzo realizado valen la pena. El consejo de esta guía es que si el usuario ve que ha medido mal sus fuerzas y no consigue llegar a manejar el sistema en un plazo lógico, seis meses por ejemplo, no lo abandone por imposible y se replantee el camino que sigue. Si en vez de intentar hacer de todo con un revisor de pantalla se plantea antes alguna actividad concreta más asequible, por ejemplo usar correo electrónico o la ya citada de leer documentos con voz, el éxito está mucho más a su alcance y paso a paso puede llegar en un par de años al nivel que no consiguió cuando lo quiso alcanzar en un sólo salto.
   Otra observación importante es que si se elige usar un revisor de pantalla, esta decisión no impide usar una adaptación específica para hacer alguna otra actividad concreta cuando se descubre que el revisor de pantalla tiene algunas carencias para dicha actividad. Por su forma de trabajar, manipulando los contenidos de la pantalla, el revisor no siempre puede llegar hasta donde lo hace otro programa especializado que es capaz de manipular la información que contiene un fichero o se recibe por la conexión con la red. Un ejemplo ilustrativo es la navegación por páginas Web; aunque el revisor de pantalla sea capaz de leer el contenido de una página visualizada por un navegador convencional, una adaptación especializada en esta función puede con más facilidad acceder a la información de la página, incluso a la que no se visualiza por ser información de control para los programas navegadores. Por ejemplo, el navegador específico para baja visión puede leer el atributo de idioma del párrafo que se visualiza y usar así la voz sintética correspondiente a dicho idioma, llegando a leer correctamente una página multilingüe, algo que difícilmente podrá hacer el revisor de pantalla. El hecho de tener dos o más maneras de hacer la misma actividad puede ser muy útil cuando surgen dificultades. Por ejemplo, puede encontrarse que una página Web provoca un error que cierra automáticamente una adaptación y que en cambio se deja leer con otra.

3.2.- REVISORES DE PANTALLA RECOMENDADOS

   Para las personas que deciden usar una adaptación de este tipo, la elección de la misma es la decisión más importante de entre todas las que se analizan en esta guía.

Ilustración 18
Televisor con una imagen muy ampliada (no demasiada calidad)
   La recomendación es el uso de la familia de adaptaciones de la empresa inglesa Dolphin Computer Access, precisamente por ser un conjunto integrado de cuatro ayudas que son compatibles entre sí, lo cual permite que las personas afectadas de un proceso degenerativo puedan irlas usando sucesivamente sin que cada nuevo paso represente volver a aprender una adaptación desde cero. Los cuatro productos están muy bien escalonados para cumplir con este propósito y no existe en el mercado ninguna otra serie de ayudas que proporcione esta capacidad de ir ampliando progresivamente el nivel de las ayudas que se puedan ir necesitando. Las cuatro herramientas son:
   - Producto Lunar: magnificador con muchas facilidades adicionales entre las que destaca por ser única en el mercado la vista en línea que dedica toda la pantalla a presentar el texto extraíble de una ventana o de toda la pantalla con indicación de las zonas en que aparecen gráficos.
   - Producto Lunar Plus: añade voz sintética al Lunar. Destaca por la gran variedad de sintetizadores que puede usar, tanto de hardware como de software, con gran cantidad de idiomas y voces. Se puede cambiar de sintetizador, idioma y voz con teclas rápidas. La rapidez de respuesta de su sintetizador original (Orpheus) es la mejor del mercado y compensa de sobras su entonación algo robótica.
   - Producto Supernova: única adaptación que usa magnificación, voz y Braille. Amplía mucho las funciones de voz de Lunar Plus al añadir un modo de revisión de la pantalla componente a componente que permite acceder a cualquier tipo de información que está visible.
   - Producto Hal: es igual al Supernova sin magnificación, es decir que es la adaptación a usar por una persona que ha perdido ya todo el resto de visión que le quedaba.
   Como se puede ver es una suite muy bien pensada y por esto es desde hace tiempo la que se recomienda para las personas que están perdiendo la vista progresivamente y que no saben hasta dónde puede llegar su pérdida visual. Permite sacar provecho del resto visual hasta un grado muy bajo del mismo y destacan, cuando se instalan en el sistema operativo que hemos recomendado (o sea el Windows 98 SE), por su capacidad de funcionar con hardware muy diverso y con apariencias muy diferentes de la pantalla, aspecto en que los lectores de pantalla diseñados para ciegos totales, como el muy conocido JAWS, son muy inflexibles.
Ilustración 19
Monitor TFT con una imagen muy ampliada (mucha calidad)
   Otra de las razones importantes por las que se han seleccionado los productos de Dolphin es porque son los únicos revisores de pantalla para baja visión que han sido traducidos al castellano de forma muy completa. No obstante, debe advertirse que la última versión anunciada, que es la 5.0, todavía no está traducida, por lo cual se recomienda que las personas que tengan dificultades para usar programas con la interfaz en inglés o en cualquiera de los otros idiomas europeos para los que existe ya la versión 5, que son la mayoría, usen la versión 4.5 que está en castellano. Cualquiera de estas versiones puede usar voz sintética en castellano, siendo muy fáciles de entender las voces castellanas de Orpheus, el ya citado motor de voz nativo de Dolphin, por lo que se recomienda que si una persona es capaz de usar cualquiera de las versiones 5.0 en otros idiomas, no se conforme con la versión 4.5 ya que la 5.0 tiene ventajas importantes y un gran futuro. También debe decirse que la versión 5.0 ha incrementado sus precios con respecto a la anterior en las versiones más populares de Windows, o sea las del mercado doméstico (Windows 95/98/Millennium), y aunque se han reducido los precios para las versiones profesionales (Windows NT 4/2000) con las que se incluye también el Windows XP, debe advertirse que son productos caros. Es de esperar que en un plazo no demasiado largo podamos tener de nuevo versiones en castellano de los últimos productos de Dolphin.
   Por el párrafo anterior ya se puede ver que también estos productos tienen sus inconvenientes que es necesario advertir. Además de los problemas del idioma y del precio elevado, que son comunes con todos los otros productos de este tipo, hay otro problema que es también compartido por todos en mayor o menor medida: su dificultad para convivir con muchas otras de las ayudas técnicas que se estudian en esta guía, sean de hardware o de software. Aunque los productos de Dolphin son de los menos exigentes entre todos los revisores de pantalla del mercado, no dejan de forzar al usuario a tener que elegir entre ellos y algunas otras de las ayudas que les podrían ser útiles. Este problema ya fue advertido en el párrafo anterior por ser general, pero ahora debemos concretar que aunque se ha comprobado que la suite de Dolphin puede usarse con varias tarjetas de vídeo en los sistemas domésticos de Windows, configuración que no acepta ninguno de los otros revisores de pantalla probados, no pueden tampoco instalarse en configuraciones con dos tarjetas de vídeo en los sistemas de Windows más profesionales (Windows NT 4/2000/XP). Se supone que para poder seguir teniendo dos monitores en estos sistemas se necesita usar una sola tarjeta de vídeo para ambos dispositivos, como permiten las tarjetas Matrox ya citadas, pero no se ha podido comprobar en la práctica si esta solución funciona realmente. Esperamos poder probarlo en un plazo corto.
   Pero seguramente el peor problema que tiene la suite de Dolphin es que para un ciego total Hal, el último de los cuatro productos nombrados por ser el destinado a estas personas con ceguera total, es a menudo demasiado poco potente y no llega a tener las posibilidades de JAWS o Window-Eyes, que son los dos revisores de pantalla más conocidos para este colectivo. Por lo menos esta era la situación hasta el anuncio de la nueva versión 5. También debe reconocerse que Hal es más sencillo de usar que JAWS, su principal alternativa por estar también disponible en castellano, y que cuando Hal y JAWS se enfrentan a una nueva aplicación poco accesible es casi seguro que Hal leerá más cosas que JAWS; pero JAWS tiene la famosa posibilidad de crear pequeños programas capaces de ampliar sus capacidades de revisar la pantalla, denominados scripts, de los que hasta ahora carecía Hal, por lo que con un trabajo especializado de adecuación JAWS será capaz de terminar leyendo aplicaciones a las que Hal no podrá acceder. Por esto si una persona es ciega total, la recomendación evidente debe ser JAWS u otra adaptación más potente que Hal. Debo añadir que Dolphin afirma ahora que la nueva versión 5 de sus productos ya ha superado este defecto de falta de adecuación a los casos más difíciles con una nueva función que llama los ficheros de mapas, pero esto está todavía por verse.
   La duda sobre los productos de Dolphin que todavía se mantiene, es si se pueden recomendar a una persona con resto visual pero que por su dolencia sabe que se quedará ciego total. Si esta situación va a ocurrir en poco tiempo, es de suponer que lo mejor es ir al JAWS y proporcionar la magnificación con algún otro producto, preferiblemente por hardware si es suficiente dado lo muy agresivo que es JAWS con cualquier otra adaptación por software. Pero si el proceso puede ser largo y no llegar nunca a una ceguera total, la recomendación es todavía los productos de Dolphin, ya que la versión 5 y sus sucesoras pueden ser realmente una solución definitiva a las deficiencias señaladas de Hal.

3.3.- OTROS REVISORES DE PANTALLA POSIBLES

   Es interesante comentar algo más sobre otros posibles revisores de pantalla que son alternativas bien conocidas a los recomendados anteriormente, ya que siempre habrá usuarios que los prefieran por alguna razón a los aquí considerados como los mejores.
   Para empezar diremos que la más popular suite de adaptaciones para baja visión que existe en el mercado no es la citada de Dolphin, sino la de ZoomText Xtra de la empresa americana Ai Squared. Se compone de dos productos, conocidos como Level 1 y Level 2, que en castellano traduciríamos como "nivel 1" y "nivel 2". El producto ZoomText Xtra - Level 1 sólo proporciona magnificación, por lo que es equivalente al citado Lunar de Dolphin. El producto ZoomText Xtra - Level 2 proporciona magnificación y salida por voz sintética. Las facilidades de magnificación son muy buenas, especialmente por su capacidad de modificar los colores que se visualizan en la pantalla, siendo difícil realmente decir si es mejor ZoomText Xtra o Lunar, selección que depende en gran medida de las características visuales de cada usuario. La parte de voz es la que se diferencia más claramente entre Lunar Plus y ZoomText Xtra - Level 2. Lunar Plus es más activo y lee automáticamente muchas más cosas que ZoomText Xtra - Level 2, que espera a que el usuario indique qué texto quiere oír. Para leer documentos completos ZoomText Xtra - Level 2 usa una ventana específica donde copia los textos que consigue extraer del documento original, lo cual no permite ver el aspecto real de dicho original. Seguramente una mayoría de usuarios considerarán preferibles las facilidades de voz de Lunar Plus a las de ZoomText Xtra - Level 2, siendo la excepción aquellos usuarios para los que la voz es usada de forma más excepcional ya que prefieren la magnificación como forma habitual de trabajar. Lunar Plus, o especialmente Supernova, serán las adaptaciones más adecuadas para los usuarios que prefieren oír la voz mientras sigan bien la marcha de lo que ocurre y sólo acuden a la magnificación cuando notan que hay problemas de accesibilidad. En otros aspectos importantes los productos de Ai Squared no presentan, usados con Windows 98 SE, ventajas sobre los de Dolphin, no estando traducidos al castellano, no siendo especialmente flexibles para adaptarse a configuraciones de hardware o software complejas ni conviviendo fácilmente con otras adaptaciones. Como los precios son semejantes a los de Dolphin, se ha terminado por recomendar estos últimos, aunque son menos conocidos que los de Ai Squared. Se recuerda que esta recomendación es vigente para los sistemas Windows domésticos, pues aunque no se han realizado pruebas suficientes para cambiar el consejo, hay indicios claros de que la situación puede invertirse para los sistemas Windows profesionales, incluyendo en ellos a todos los sistemas Windows XP, en los que Ai Squared parece tener más experiencia. Este punto será también ampliado cuando se comenten los problemas de convivencia entre adaptaciones. También es importante resaltar que Ai Squared no comercializa ningún producto adecuado para ciegos totales.
   Otra suite de reciente aparición, limitada también a dos productos diferenciados por tener o no tener soporte de voz, es la que comercializa la empresa Freedom Scientific, fabricantes también de JAWS. Los productos se llaman MAGic y han tenido grandes mejoras en las últimas versiones anunciadas, lo cual demuestra que su fabricante está empezando a dedicar más atención al mercado de la baja visión. La mejor baza del producto MAGic sería una futura integración con JAWS para formar una suite más parecida a la de Dolphin, pero de momento este hecho parece muy lejano dado que son productos de origen distinto y que incluso parecen no convivir demasiado bien en el mismo sistema. Como tampoco están traducidos al castellano y tienen mala prensa por sus dificultades de convivencia con otras adaptaciones, estos productos no se han estudiado demasiado a fondo, quedando clasificados en una tercera posición, aunque se supone que mejorarán en el futuro dada la importancia del fabricante en este mercado.
   También merece ser mencionado el producto ONCE-Mega, único programa desarrollado en España de todos los analizados en este apartado. Sólo magnifica, por lo que puede ser alternativa de Lunar o ZoomText Xtra - Level 1, aunque es un programa aislado sin tener versión con soporte adicional de voz, a pesar de que su distribuidor, la conocida organización de ciegos de España ONCE, ha indicado tener planes de añadirle esta función en fecha indeterminada. Su versión 1.2 ha demostrado ser un producto estable y con buenas prestaciones, aunque siga siendo menos potente que sus dos competidores mencionados. Sus mejores ventajas son su sencillez de uso y el bajo precio al que se vende a los afiliados a la ONCE, para los que puede ser una buena solución. Para los no afiliados a la ONCE el producto no es recomendable ya que su alto precio para ellos no queda justificado cuando se comparan sus prestaciones con las de los otros dos magnificadores. El hecho de estar en castellano no es suficiente para recomendarlo ni siquiera para los más ignorantes del inglés, ya que todos estos magnificadores se usan muy bien con teclas rápidas sin que se necesite manejar ninguna información de guía complementaria.
   Conviene terminar este apartado resaltando de nuevo que la elección de un revisor de pantalla es la decisión más importante de todas las que se aconsejan en esta guía. Ya se ha indicado también la conveniencia de no adelantar demasiado esta decisión y que el uso de una adaptación de esta categoría sólo debe realizarse cuando el resto visual está ya demasiado deteriorado para que las ayudas de los niveles 1 y 2 sean suficientes. Añadimos ahora que cuando se empieza a usar un revisor de pantalla se puede crear una fuerte dependencia del mismo. El revisor se convierte en una prolongación de los sentidos del usuario dado que sus funciones le permiten superar sus carencias sensoriales. Esta dependencia puede llegar a ser una dependencia emocional, especialmente cuando el usuario ha ido perdiendo su vista en paralelo con el empleo progresivo de la adaptación, que le ha permitido seguir realizando, aunque sea de forma diferente, actividades que ya no puede hacer con su vista, y que son tan importantes como, por ejemplo, leer y escribir. Aunque esta situación emocional es el reflejo de la gran importancia que estas ayudas representan para las personas con discapacidad, debe ser considerada como potencialmente peligrosa si el usuario pasa a considerar a una sola adaptación como su única fuente de soluciones, ya que ninguna de ellas por sí sola le va a resolver todas las necesidades de acceso a la información que pueden llegar a existir. Los usuarios que desarrollan este sentimiento de dependencia de un solo lector de pantalla, caso frecuente en los usuarios de JAWS, tienden a plantear todos sus problemas exclusivamente dentro del marco operativo de su adaptación y consideran que la única solución posible es conseguir que cualquier información sea accesible mediante la misma. La realidad es que ninguna de estas adaptaciones es capaz de resolver todos los problemas de accesibilidad y menos en forma inmediata cuando la necesidad surge. El usuario, especialmente si mantiene resto visual que es el caso que aquí se estudia, debe ser capaz ante un problema nuevo de atacarlo con herramientas distintas, aunque sea una de ellas la empleada de forma preferente. Si esta guía está resultando tan larga es porque las posibilidades son muchas. Aunque hemos de reconocer que la oferta de ayudas en el mercado de habla hispana está fuertemente limitada por causas que no corresponde analizar en esta guía, el mercado está suficientemente globalizado como para conseguir una configuración de hardware y software capaz de resolver la gran mayoría de problemas de accesibilidad que se presentan. Conseguir este grado de libertad personal es factible si se ha realizado previamente el esfuerzo de buscar y probar herramientas con amplitud de fronteras sin limitarse al cerrado ámbito de las adaptaciones que vende una sola org