CUADERNO DE UN NAVEGANTE DE LOS OCÉANOS VIRTUALES

La redacción de guías extensas, que a todos los efectos pueden considerarse manuales de usuario, en las que se describen las funciones de un programa dando detalles de cómo una persona ciega o con baja visión puede acceder a él usando ayudas apropiadas a sus carencias, es una tarea en algunos casos imprescindible pero que choca con un par de inconvenientes, básicamente su largo tiempo de elaboración y que quedan rápidamente desfasadas, que hacen pensar dos veces la idea de redactarlas antes de ponerse a ello. Ante estas consideraciones y la necesidad de ofrecer permanentemente a los visitantes de nuestra Web algo nuevo que conocer o probar, hemos decidido abrir la presente sección donde, de una forma más ligera y desenfadada que en las demás que componen este sitio, vamos a ir colocando notas sobre productos de software y otros servicios de interés general que tengan especial utilidad para los usuarios discapacitados visuales. Las fuentes de tales anotaciones pueden ser muy diversas, empezando por lo que diariamente nos aporte Internet, comentarios hallados en listas de correo especializadas, información recogida en nuestros buzones virtuales o de los de toda la vida y, por qué no, algo que esa dama conocida como casualidad quiera regalarnos; por supuesto, y los ponemos al final aunque su lugar debería ser el primero, vuestros comentarios y sugerencias aquí son algo más que vinculantes, de modo que si os animáis a contarnos experiencias o a mandarnos material, a nuestro correo electrónico webmaster@funcaragol.org, gustosamente lo evaluaremos y reuniremos al ya publicado.

INFORMACIONES RECOPILADAS EN LA SECCIÓN ACTUAL
FECHA TIPO ANOTACIÓN
29/07/2009 Programa o utilidad Accesibilidad para ciegos a los ordenadores Macintosh de Apple
03/06/2005 Programa o utilidad QuickMix, almacena y restaura los parámetros de sonido
02/06/2005 Programa o utilidad POP3 preview, para luchar cara a cara contra los problemas del correo entrante
06/04/2005 Servicio en línea TELEO, miles de libros gratis a unos pocos clics de casa
03/03/2005 Programa o utilidad Look 'n' Stop, un cortafuegos que se hace notar por su silencio
07/02/2005 Programa o utilidad FineReader, el aliado incondicional para que los ciegos podamos leer

ACCESIBILIDAD PARA CIEGOS A LOS ORDENADORES «MACINTOSH» DE «APPLE»

   Hace algunos años, tal vez entre unas cosas y otras un par de lustros, un grupo de usuarios españoles de informática discapacitados visuales mostraron su inquietud por acceder a los ordenadores Mac, y más concretamente por conocer las herramientas que existían para que las personas ciegas y con baja visión pudieran trabajar con ellos; con este fin se pusieron en marcha varias iniciativas como una página Web, una lista de correo y la participación en otros foros, de los que se habló bastante durante un tiempo pero que más tarde quedaron en un segundo plano, lo que para nada significa que se abandonaran pues nos consta que se siguió trabajando con el mismo empeño, prueba de lo cual son algunos artículos que periódicamente van apareciendo sobre el tema en determinadas páginas Web de temática más general. En cualquier caso, hasta hace relativamente poco (mediados de 2006), las soluciones que existían para hacer accesible el entorno MacOS a las personas de nuestro colectivo, eran meros programas suministrados por fabricantes diversos, bastantes gratuitos o de bajo coste y que, aún siendo desde luego de ayuda, no ofrecían una gran fiabilidad; a partir de esa fecha, sin embargo, la propia empresa Apple, desarrolladora de los equipos y del sistema operativo de los Macintosh, comenzó a desarrollar un lector y ampliador de pantalla incorporados de forma nativa con MacOS, incluso desde el proceso de instalación, cuya potencia y fiabilidad inició una carrera imparable hasta haber alcanzado en la actualidad niveles muy altos, bastante superiores a los de las ayudas equivalentes que existen para el entorno Windows de ordenadores PC. Hace unos días, dos personas de la Fundación Manuel Caragol, guiados por la docta mano de un tercer colaborador de la entidad que lleva medio año trabajando con un ordenador Mac adaptado, tuvimos una toma de contacto con estos entornos, nada parecidos a lo visto hasta ahora, y a raíz de ello nos agradaría explicar de forma testimonial, en ningún caso técnica, nuestra experiencia, confiando que dentro de un tiepo podremos aportar una información más documentada; en las líneas que siguen vamos a describir esa experiencia la cual, valga insistir, puede contener muchas inexactitudes pues se trata meramente de los datos recabados por la memoria de dos usuarios que nunca hasta entonces habían trabajado con los sistemas de Apple.
   Para comenzar por lo más evidente, el ordenador que tuvimos ante nosotros, un portátil de última generación, tiene un aspecto bastante más agradable al tacto que la mayoría de PC's portátiles; su teclado no es rugoso sino totalmente liso, se trata lógicamente de un equipo muy plano y de poco peso, y que cuenta además de con los puertos USB, de red y para salida y entrada de audio como cualquier otro, y con alguno específico para periféricos de la casa Apple, con uno que permite conectar un adaptador al otro lado del cual puede ir cualquiera de los conectores disponibles para pantallas y proyectores, y otro que es el de alimentación donde en lugar de ir la clavija encajada como es habitual, va imantada para evitar la caída del equipo caso de estirarse el cable por accidente; otro detalle es que la unidad de DVD no dispone de bandeja para colocar los soportes sino que es una ranura que absorve y expulsa los discos introducidos directamente.
   Como comentamos más arriba, el proceso de instalación del sistema operativo MacOS, suministrado en un DVD igual que cualquier otro, es completamente accesible desde el principio; basta con oprimir una combinación de teclas específica cuando se inicia la carga de archivos para que, con una síntesis que todavía no es la más potente pues se cuenta con pocos recursos para ejecutarla, todo lo que suceda desde entonces se pueda gestionar con respuesta de voz. Esto no sólo incluye la instalación propiamente dicha del sistema operativo sino herramientas tan hasta ahora inaccesibles para un ciego como son el formateo de discos duros o la restauración de imágenes de seguridad; también, por supuesto, están disponibles funciones de ampliación de la pantalla, lo que ocurre es que no tuvimos ocasión de probarlas y por tanto sólo podemos mencionar su existencia.
   El sistema operativo MacOS, basado en Unix y del que por tanto ha heredado elementos tan entrañables como su línea de comandos, y otros tan valorados como su potencia y fiabilidad, no resulta especialmente difícil de aprender para una persona que ha trabajado con Windows pues, si bien nada tienen que ver sus modos internos de trabajo, poseen elementos comunes como las ventanas, los menús, la papelera de reciclaje, el escritorio o los paneles de vista de archivos y carpetas. Dos son los comportamientos que más nos han sorprendido de este potente entorno; el primero es que la gran mayoría de programas que en él se ejecutan no necesitan ser instalados, basta con colocarlos en el apartado correspondiente para que comiencen a funcionar, y para desinstalarlos es tan sencillo como retirarlos de ahí y, en todo caso, eliminar sus archivos de configuración, de tamaño muy reducido y que por tanto casi no ocupan espacio en disco, del lugar donde se graban, perfectamente localizable; MacOS no cuenta con registro de configuración como es el caso de Windows, y por tanto una gran cantidad de errores, así como la ralentización del sistema en muchas situaciones, derivados de la manipulación de este componente no existen. El otro aspecto destacado es que en MacOS, como por lo visto en cualquier sistema Unix, se puede decir que no existen los virus informáticos, en primer lugar porque la gran mayoría de ellos están desarrollados para Windows, después porque el entorno posee numerosas medidas de seguridad para impedir su entrada, y finalmente porque para ejecutar uno de ellos el usuario debe tener la completa intención de hacerlo pues recibe sobradas advertencias de que se dispone a trabajar con un programa malintencionado; con esto existe algún antivirus para MacOS pero se trata de software muy poco usado y divulgado.
   Con el sistema operativo MacOS, como es de esperar, se tienen todas las herramientas necesarias para trabajar con cualquier aplicación de la informática, desde la más elemental ofimática hasta los niveles más expertos de programación; sin duda es lo que popularmente se conoce como "leyenda urbana" aquello que se cuenta que, para tener disponible soporte para los tipos de archivo más usados, cuando se utiliza un sistema operativo diferente de Windows es preciso de algún modo tener éste instalado; es radicalmente falso. MacOS cuenta con potentísimas utilidades para navegar por Internet, enviar y recibir correo electrónico, editar textos, hojas de cálculo y bases de datos, chatear y conversar en línea (aquí sí que con la salvedad de que las cuentas Hotmail de Microsoft no están soportadas no por Apple sino por su competidor), leer archivos en cualquier formato como los no demasiado amigables PDF de Adobe (que aquí tienen un soporte mejorado con respecto a Windows), y de hecho cualquier otra tarea para la que se disponga o instale la aplicación adecuada; es de notar que MacOS cuenta con su propio servidor Web, que es el popular Apache de todos los sistemas Unix como Linux, y posee un potente motor de visualización para las páginas Web, que es actualizado casi a diario y por tanto mejora constantemente su soporte para los lenguajes de creación de este tipo de documentos, como el Document Object Model y las Cascading Style Sheets, cosa poco frecuente en los navegadores para Windows que aún está por aparecer uno que sea plenamente compatible con todas estas características.
   Si, a pesar de todo lo dicho en el párrafo anterior, el usuario desea tener disponible de algún modo el sistema operativo Windows, no hay nada más sencillo y hasta existen dos posibilidades de llevarlo a cabo. La primera y más práctica es que, dentro del entorno MacOS, exista una ventana de acceso a Windows, la cual permite ejecutar éste con plenas garantías pero volver en cualquier momento al sistema operativo principal con una simple pulsación de teclas; esta solución requiere un programa que se debe adquirir aparte, pero resulta enormemente ventajosa teniendo en cuenta que, a menos que se sea un nostálgico del entorno de Microsoft, pocas veces se necesitará acceder a él. La otra vía para usar Windows, ésta sí proporcionada de forma nativa con MacOS, consiste en dividir el disco duro en dos particiones de modo que cada sistema operativo ocupe una, existiendo un arranque doble que permite seleccionar uno u otro al iniciarse el ordenador; con esto, quienes deseen trabajar con Windows, tendrán ante sí un PC más, con su teclado estándar en el que solamente algunas teclas tienen nombres distintos, como Alt que en los Mac se llama Command, y Windows que aquí es Option.
   Para el final dejamos lo más interesante de la experiencia con los Mac, su potente lector de pantalla denominado Voiceover; se trata de un producto que de entrada posee las capacidades de cualquier otro de su tipo, como sería el popular JAWS para Windows, aunque incluye muchas facilidades de uso que permiten un acceso mucho más ágil a la información que se maneja. En primer lugar hay que decir que, al contrario que en Windows, la mayoría de aplicaciones para MacOS son accesibles si se han desarrollado con los estándares propuestos por Apple, lo que suele ser lo habitual, de tal modo que una herramienta como iTunes (que permite adquirir y almacenar canciones), muy poco accesible bajo Windows, lo es plenamente en Mac, y como ella casi todas las que incluye nativamente el entorno y, como decíamos, muchas otras externas. Además de esto, como Voiceover es una aplicación creada por Apple y que es parte de su sistema operativo, toda la información que maneja le es entregada directamente por él y, por consiguiente, no necesita localizarla ni escarbando en la tarjeta de vídeo, ni interceptando procesos en ejecución, ni obteniendo lo que librerías de apoyo, generalmente no muy pulidas, puedan ofrecerle; también los programas de utilidad que incorpora MacOS, es lógico, se han desarrollado para que puedan ser cien por cien leídos sin dificultades, y en otro orden de cosas el entorno también proporciona adaptaciones para personas con otras discapacidades, como facilidades para usar el teclado y el ratón en caso de no poder valerse normalmente de las manos, subtitulación de eventos para usuarios con discapacidad auditiva, etc.
   El lector de pantalla de MacOS, entre sus características, incluye la de permitir utilizar simultáneamente tres tipos de cursor: el foco estándar del sistema (equivalente al "cursor del PC" de JAWS), el puntero del ratón que puede ser desplazado mediante teclas, y un cursor propio (algo así como el cursor de JAWS aunque mucho más preciso) que es completamente independiente y permite llegar a cualquier elemento de la pantalla para su lectura o activación. Como una ventana de programa contiene muchos elementos que son siempre legibles, por ejemplo barras de herramientas, menús, tablas, etc., se ha desarrollado una jerarquía de objetos que permite acceder a éstos por categorías, para en la medida de lo posible no tener que recorrer toda la pantalla en busca de, por decir algo, un botón; de este modo, mediante el cursor del lector de pantalla, podemos escoger primero entre la categoría de objetos más grandes, como serían partes de una ventana, después los de inferior relevancia que se encuentren en la zona acotada, y así sucesivamente hasta llegar a donde deseemos. En la versión 10.6 de MacOS, que actualmente se encuentra en fase de desarrollo, a este potente lector de pantalla se le han añadido una serie de funciones que van a permitir utilizar el ratón táctil de los equipos que cuenten con él, con respuesta avanzada de voz; se prevé que el sistema sea capaz de detectar tipos de pulsaciones, por ejemplo si se realizan con uno o más dedos, movimientos de éstos y otras modalidades de señalado, a las que se asociarán eventos, y también que el usuario pueda recorrer con los dedos el recuadro equivalente al ratón obteniendo respuesta como si éste fuera un plano en miniatura de la pantalla.
   Sin duda nos dejamos muchos aspectos en el tintero, que nuestra memoria o el deseo de no aburrir a los lectores de este escrito no nos permiten plasmar en él, pero confiamos que dentro de un tiempo la FCMC contará con un equipo Mac con el que realizar pruebas y, por tanto, divulgar información más técnica de soporte y sobre todo poder efectuar demostraciones presenciales para aquellos usuarios que deseen y les sea posible acudir a ellas. No queremos terminar sin facilitar un poco de información, esta vez sí completamente fiable, que se puede encontrar sobre la accesibilidad de MacOS en Internet; se trata de tres páginas Web: www.lioncourt.com (en inglés y que recoge noticias sobre Mac accesible), www.icanworkthisthing.com (también en inglés y que reúne numerosos manuales y guías sobre el tema propuesto, una de ellas explicando cómo una persona ciega debe enfrentarse a un ordenador Mac cuando desea probarlo en un comercio), y www.apple.com/es/accessibility (el sitio oficial de Apple, éste sí en español, concretamente su apartado dedicado a la accesibilidad); además, para dotar a un equipo Mac con voces adecuadas en español, en la página www.assistiveware.com se pueden adquirir las muy conocidas y potentes del fabricante belga Infovox, y en www.cereproc.com será pronto posible hacerse con otras, de menor coste que las anteriores, desarrolladas por la empresa escocesa CereProc y también de alta calidad.

«QUICKMIX», ALMACENA Y RESTAURA LOS PARÁMETROS DE SONIDO

   A quién no le ha ocurrido alguna vez, sino muchas, que tras instalar Windows con todos sus controladores, o después de adquirir una nueva tarjeta de sonido con capacidad de convertir nuestro modesto PC de sobremesa en un estudio profesional de grabación, se ha pasado su buena tarde probando, ajustando y volviendo a probar los niveles de volumen de cada uno de los componentes conectados al equipo, todo ello para disgusto de los demás habitantes de la casa, si emplea altavoces, o para dolor de sus oídos si lo hace mediante auriculares. Al final, que todo está listo y apagamos la máquina porque nuestro cuerpo no aguanta más, pensamos que en la siguiente ocasión ya podremos comenzar a hacer aquello que nos gusta: grabar música, mezclarla, preparar CD's...; pero cuál es nuestra sorpresa cuando nos encontramos que una aplicación, con la mejor de sus intenciones, o que el simple hecho de reiniciar el equipo, nos ha perdido todos o parte de los parámetros recién definidos..., qué disgusto ¿verdad?
   Bien, pues soluciones a esto las hay que no pasan por volver a comenzar la tarea, que es verdad que la segunda vez siempre es más fácil pero aún así es igual de tediosa; QuickMix (ir a la página Web de QuickMix), desarrollado en el Reino Unido por Martin Saxon Systems, es una utilidad gratuita que permite precisamente esto: salvar todos y cada uno de los ajustes de volumen realizados en el mezclador correspondiente a cada dispositivo, y restablecerlos cuando sea conveniente. Su uso es tan simple como ejecutarlo, decirle qué valores debe guardar (de reproducción, de grabación o ambos), y almacenarlos con un nombre concreto; tras esto, para no preocuparse más, se puede incluir una llamada al programa, pasándole como parámetro el nombre del archivo creado, en la carpeta "inicio" que hay en el apartado "programas" del menú "inicio" de Windows; no está de más también copiar este acceso directo al escritorio para tenerlo siempre a mano.
   La herramienta actualmente sólo está en inglés y el único problema que se le conoce es que no es capaz de restaurar los parámetros del mezclador si se ha modificado el número de dispositivos que éste contiene, por ejemplo si a una tarjeta de sonido que puede usarse con un módulo externo de conexiones se le agrega o suprime éste; tampoco es capaz de manipular los datos de un dispositivo que no sea el que se tenga seleccionado por defecto dentro del apartado "multimedia" o "sonido" del panel de control de Windows, pero sí puede trabajar con varios dispositivos instalados porque simplemente ignora los que no sean el predeterminado a la hora de guardar los valores, y para restaurarlos basta con asegurarse de activar el que se desea reconfigurar. En resumen, es un programa pequeño, sin florituras, que hace lo que se espera de él y, esto es importante, que es accesible con cualquier lector de pantalla, además de ser compatible con todas las versiones modernas de Windows.

«POP3 PREVIEW», PARA LUCHAR CARA A CARA CONTRA LOS PROBLEMAS DEL CORREO ENTRANTE

   El fenómeno del correo basura o SPAM, que al contrario de lo que muchos pensábamos no son unas siglas (ahora lo explico), está causando cada día más estragos en las empresas proveedoras de servicios de Internet y en sus usuarios, que somos todos nosotros, porque a los unos les satura los servidores y a los otros nos llena de mensajes no deseados nuestras bandejas de entrada, a pesar de que lo intentemos todo para que no llegue o para que se elimine directamente sin que lo veamos. El origen de la palabra SPAM se encuentra en una empresa charcutera de los Estados Unidos llamada Hormel Foods, que en 1937 lanzó una carne enlatada llamada Hormel's Spiced Ham, algo así como "el jamón cocido con especias de Hormel", a la que se le empezó a conocer popularmente por su contracción, SPAM; más tarde, y debido a un montaje teatral de los cómicos británicos Monty Python, en el que ironizaban en torno al SPAM repitiendo sin parar la palabra, el término se trasladó a Internet y pasó a denominar al correo no deseado que se repite constantemente.
   Curiosidades a un lado, lo cierto es que todos los usuarios del correo electrónico estamos algo más que desesperados con este tipo de comportamientos, claramente malintencionados, llevados a cabo por empresas que no sólo envían publicidad no deseada, hecho ya reprobable, sino que falsifican las direcciones de origen de la misma, compran o consiguen robar nuestros datos para hacer los envíos, etc. Muchos proveedores de correo electrónico intentan combatir estas prácticas ofreciendo servicios anti SPAM gratuitos o como productos de pago adicionales; algunos son más eficientes, otros menos, pero en general todos acaban eliminando mensajes enviados realmente al usuario, y cuando aparecen técnicas nuevas de SPAM sucumben ante ellas y le llenan súbitamente el buzón de correspondencia no solicitada; y es que el crear reglas de filtrado como, por ejemplo, buscar palabras concretas en los asuntos de los mensajes, no sirve de nada porque quienes los mandan buscan formas inauditas de escribirlas: la palabra "viagra", muy usada en los envíos como de hecho todo lo que tiene que ver con el sexo, la he visto escrita como "v-i-a-g-r-a", "vi@gra", "vi:agra" y algunas más.
   El programa del que voy a hablar, POP3 preview (ir a la página Web de POP3 preview), diseñado en la República Checa por Ivan Sivak SOFTWARE, no resuelve el problema como tal pero facilita mucho las cosas para no descargar estos mensajes; hasta ahora, los usuarios avanzados utilizaban el acceso directo, mediante el servicio Telnet, a su servidor de correo entrante, eliminando a mano de él todo aquello que era sospechoso, lo que ahorraba algún disgusto pero era un proceso lento. Con POP3 preview cualquier usuario puede consultar de forma sencilla todo el correo que tiene pendiente de descargar, pudiendo ver sus encabezados (remitente, destinatarios, asunto y fecha), e incluso leerlo sin peligro de abrir archivos adjuntos potencialmente peligrosos; el programa, que es compatible con cualquier lector de pantalla, permite borrar los mensajes no deseados e incluso tiene un filtro inteligente contra el SPAM; el precio de POP3 preview es realmente simbólico, 13,80 dólares, se pueden obtener copias de evaluación en su página Web, y aunque está en inglés pronto contará con algunas traducciones, una de ellas al castellano.

«TELEO», MILES DE LIBROS GRATIS A UNOS POCOS CLICS DE CASA

   Una de las secciones abiertas recientemente, y que sin duda va a dar mucho que hablar, en el Club de Afiliados a la ONCE, espacio de la Web de esta organización exclusivo para sus miembros, es la Biblioteca Digital, inaugurada en septiembre de 2004 y que a fecha de hoy cuenta con más de 4800 entradas en catálogo; desde aquí es posible descargar, hasta un máximo mensual de 100 tomos (cada título puede constar de uno o más), todas aquellas obras de interés general (se excluyen, por ejemplo, documentos que han perdido su vigencia o textos manifiestamente exclusivos), que hayan sido producidas en sistema Braille por los diferentes servicios bibliográficos de la ONCE durante los últimos años y de las que, por tanto, se cuente con un fichero informatizado correspondiente a cada uno de los volúmenes que las integran. Esta iniciativa representa un gran avance pues todo este material, hace unos años, se distribuía solamente en soporte de papel, más tarde se admitió que fuera servido en diskette aunque se seguía dando preferencia al primer método, y finalmente ahora se puede obtener en la red, de forma directa y sin cumplimentar ningún trámite de solicitud excepto la alta inicial en el servicio.
   El Club de Afiliados puede localizarse en el menú principal de la página Web de la ONCE, mediante un enlace así llamado que muestra una nueva pantalla en la que se activará el vínculo "entrada al Club de Afiliados"; para acceder basta con teclear el NIF del interesado, que se considera el identificador de usuario, y como contraseña su número de afiliado que, por razones de seguridad, sólo sirve la primera vez que se entra, ya que el sistema solicita que se cambie por una clave más personal. Ya dentro y pulsando en "Biblioteca Digital", se pueden realizar consultas y búsquedas (por autor, título o materia) sobre el catálogo de obras de los fondos bibliográficos de la ONCE en sistema Braille, documento este último que es posible descargar independientemente en texto plano; las obras escogidas se servirán en un formato digital específico, debiendo previamente, en el apartado "utilidades", descargar la versión más reciente de TELEO, el programa informático necesario para su lectura.
   TELEO es una herramienta muy fácil de usar, en realidad funciona como un editor de textos de los más simples, lo que ocurre es que no permite escribir y sí leer desplazándose con los cursores en todas las direcciones y con los saltos que se desee; se presenta en un archivo comprimido que, una vez expandido, incluye los soportes necesarios para instalarlo, una completa documentación e incluso un juego de ficheros de comandos (scripts) para mejorar su acceso con el lector de pantalla JAWS. Como los libros de la Biblioteca Digital de la ONCE se sirven en un formato encriptado (llamado TLO) para evitar su copia no autorizada, únicamente pueden ser abiertos con TELEO, que los visualiza en caracteres negros sobre fondo negro por lo que sólo los lectores de pantalla por voz y/o Braille pueden transmitirlos al usuario; como funciones adicionales, este programa permite imprimir en Braille los textos que carga, enviarlos a tomadores de notas conectados a un puerto serie del ordenador, y reformatearlos según un ancho de línea dado, función que todavía debe perfeccionarse pero que realmente, como el resto de la aplicación y de hecho de todo el proyecto, está muy lograda.

«LOOK 'N' STOP», UN CORTAFUEGOS QUE SE HACE NOTAR POR SU SILENCIO

   Hace varios años que lo uso, y otros tantos o quizá algo menos que lo tenemos enlazado desde esta página Web. Todo empezó cuando esto de la conexión permanente a Internet, por línea ADSL en nuestro caso, era para los amantes del riesgo, y una usuaria que debía serlo más que yo pues ya llevaba algunos meses en este mundillo me aconsejó, cuando nadie le sabía ver aún la utilidad, un programa cortafuegos; me aseguró que iba muy bien, que lo recomendaba gente que sabía del tema, que era compatible con lectores de pantalla, que no se podía ir por el mundo con las llaves colgando de un cordel anudado al cuello y la cartera abierta en el bolsillo de la cazadora..., en fin, que lo descargué, lo instalé, vi que podía ser cierto todo aquello, adquirimos una licencia y punto final, a otra cosa.
   No me ocupé más del programita, que tuve la tentación de desinstalar porque, además de inútil, me parecía que ocupaba memoria que podía necesitar para otros menesteres, hasta un día que me hallaba trabajando con el MSN Messenger y que trataba de enviar un archivo a uno de mis contactos; trataba, sí, porque no lo conseguí de ninguna de las maneras, probé todo hasta llorar y suplicar, afortunadamente no caí en la tentación de aporrear el teclado como se suele hacer en estos casos..., pero nada. De pronto me acordé del cortafuegos, que ya debía llevar unos dos años instalado, y como quien hace una prueba más antes de tirar definitivamente la toalla lo descargué de memoria, volví a mi intento sin ninguna esperanza y..., ¡a dentro a la primera!; no salía de mi asombro pero así era: ese programa que no se había dejado ver ni para bien ni para mal en tanto tiempo resultaba que, después de todo, hacía algo más que mostrar un icono en la bandeja del sistema, y lo pude volver a comprobar cuando intenté hacer una conversación por voz con el Messenger y le tuve que pedir, por favor, que no se interpusiera entre mi interlocutor y yo.
   Hoy día de esto de los cortafuegos se habla hasta en la escuela, incluso el propio Windows trae uno, ¡pero qué de problemas están generando!...; y ahí redescubro el Look 'n' Stop: pensaba de él que, aunque útil, no era de los más valorados, la prueba es que no se lo conoce mucho, pero cuál fue mi sorpresa hace unos días que lo vi citado, además en primer lugar, entre los cortafuegos de pago que permitían usar eMule con normalidad, y esto se decía en la Web oficial de este popularísimo programa P2P. Total, que me decidí a escribir esta nota para animaros a probarlo, evidentemente no es infalible, está claro que para que un extraño no entre en casa se ha de comenzar por no abrir la puerta a desconocidos o cuando no se esperan visitas..., pero ayuda, está en español, es accesible y se ve muy elaborado; más información, las descargas para evaluación y algunos complementos en la página Web de Look 'n' Stop; ¡ah!, al instalarlo suele venir con el filtro de aplicaciones activado, conviene quitarlo porque sino, con la mejor de las intenciones, puede bloquear cualquier programa que se ejecute.

«FINEREADER», EL ALIADO INCONDICIONAL PARA QUE LOS CIEGOS PODAMOS LEER

   Discutía hace unos días con un amigo, y nos extrañábamos mucho los dos, que la empresa rusa ABBYY, ya más que consolidada en el mercado del reconocimiento digital de textos, parece haber paralizado el desarrollo de su producto estrella, FineReader, y no porque hayan dejado de trabajar con estas tecnologías, pues no hay más que entrar en su página Web para ver que la actividad sigue siendo constante; concluimos que tal vez estaban a la espera de sacar una nueva versión del producto en breve... Días después me sorprendió aún más constatar que estábamos en un error: FineReader no para de sufrir actualizaciones, la última es de diciembre del 2004, pero, he aquí el misterio, sólo afectan a su versión original en inglés, que luego puede traducirse a una veintena de idiomas más pero por el momento la perla es esa; lo grave del caso es que esta reciente puesta al día no sólo corrige problemas de la aplicación, por ejemplo con escáneres antiguos, sino que también mejora el reconocimiento en todos los idiomas que soporta.
   Cuando llegó a nuestras manos una de las primeras copias de FineReader que circuló por España, allá por el verano de 1999 en que iba por la versión 4.0, nos quedamos todos atónitos ante su potencia y fiabilidad, por entonces impensable en cualquier otro producto de su línea; un estudio comparativo de productos OCR publicado meses después en nuestra Web demostró esto con cálculos inapelables, y muchas personas discapacitadas visuales no tardaron en hacerse con él. Hoy día, en su versión 7.0, sigue ahí arriba, si bien es cierto que ScanSoft con su OmniPage 14 anda pisándole los talones, hasta el punto que los lectores empedernidos piensan que lo ideal es disponer de los dos y recurrir a uno u a otro según el tipo de material escaneado o la respuesta obtenida en un juego de pruebas inicial; quién iba a pensar hace unos años, no muchos, que "los ciegos podrían leer", frase textual en boca de propios y ajenos, con tanta facilidad y a un precio tan asequible, pues estamos hablando de unos 120 euros que puede costar un buen escáner más 130 euros que vale el reconocedor.
   No me atrevo a intentar aportar algo nuevo sobre este producto, cada día él mismo se hace notar con su eficiente trabajo, pero se ha escrito tanto sobre sus características que cualquiera añade nada de provecho...; una cosa sí que no dejo de alabar de él y es que, cuando Windows nos juega esas malas pasadas en que sólo el botón de reset del ordenador nos saca del atolladero, FineReader en los escaneos largos sólo ha perdido la última página que ha recibido, y a veces ni eso; tal vez los demás productos hagan lo mismo, y seguro que todos sus usuarios le conocían esta virtud, pero no quería dejar de anotarla porque ojalá las caídas del sistema fueran siempre tan fáciles de subsanar. Otra persona, que usaba un OCR estándar de los que vienen con los escáneres, no se acababa de creer cuando le enseñé este que tuviera que hacer tan pocas correcciones sobre los textos obtenidos..., es verdad, es increíble que la tecnología llegue a tanto y que podamos disfrutar de ello sin ser grandes aventajados económicamente hablando, o sabiendo lo justo de informática.
   Un buen consejo que os puedo ofrecer, ya sé que está mal que lo juzgue si soy yo quien lo da, es que descarguéis y probéis la versión más actual de este OCR; para ello, id a la página Web de ABBYY y, en el apartado de descargas ("downloads"), elegid el paquete que sólo lleva el idioma inglés (suele ser el primero de la lista), los demás no sirven; tras introducir vuestro nombre y correo electrónico os harán llegar por este medio el enlace que os permitirá obtenerlo. Una vez instalado, poner en español los diálogos y menús del programa y descargar todos los lenguajes de reconocimiento que necesitéis es tan sencillo como entrar al diálogo de opciones ("options...") del menú de herramientas ("tools") y gestionar esto desde sus páginas "general" y "reconocimiento"; como no toman mucho tiempo, lo mejor es bajar todos los idiomas y así, aunque se sepa con certeza que muchos no se usarán nunca, se tiene instalada una versión completa del producto; ¡y a disfrutar de la lectura!...




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